Bausili va al BCRA con la misión de desarmar los pasivos remunerados
También debe apuntalar las reservas netas que ya llegaron a un negativo de USD12.000 millones
El exsecretario de Finanzas Santiago Bausili fue confirmado como futuro presidente del BCRA, a partir de que asuma el Presidente electo, Javier Milei, el domingo. Bausili fue miembro del gabinete económico de Cambiemos durante la gestión 2015-2019 y compartió, en ese contexto, espacio con el futuro ministro de Economía, Luis Caputo, quien ahora lo impulsó para que quede a cargo de la autoridad monetaria. Juntos deberán instrumentar el desarme de los pasivos remunerados del BCRA, que para el gobierno entrante será una de las prioridades de gestión y apuntalar unas reservas netas que ya llegaron a un negativo de USD12.000 millones.
Bausili pasó a ser secretario de Finanzas en enero del 2017, cuando se convirtió en Ministerio y Caputo pasó a estar a cargo de la cartera. Coincidieron hasta junio del 2018 cuando Caputo pasó a ser presidente del BCRA, silla que ahora retomará Bausili. En los últimos años, ambos fueron socios en la consultora Anker Latinoamérica, donde publicaron informes sobre la coyuntura económica que fueron atentamente leídos por el mercado.
Asignado como ministro de Economía, Caputo presentó a Bausili como parte de su plan para apuntalar la estabilización de las variables macro. En ese esquema, desde Economía el desafío será acelerar el ajuste fiscal para llegar al equilibrio de las cuentas públicas en 2024, para lo que se espera una reducción del gasto de hasta 5% del PBI el año que viene. De esa manera, además de impactar en las expectativas de inflación, a pesar de que en primera instancia la corrección de tarifas podrá generar un nuevo salto del IPC, también se busca generar una menor presión sobre la emisión monetaria del BCRA.
Esa será una clave del éxito de la gestión de Bausili a la hora de desarmar los pasivos monetarios, en lo que el Presidente electo, Javier Milei, señaló como una de las prioridades de la primera etapa del próximo gobierno. Será fundamental que desde Economía no haya pedidos de envíos de dinero que luego el Central tenga que esterilizar con sus instrumentos de política monetaria: los Pases y las Leliq, que hoy tienen un importante stock de $22,8 billones. A la vez, que el BCRA no continúe comprando deuda del Tesoro en el mercado para luego ingresar a los canjes de deuda en pesos.
Entre analistas hay cierta coincidencia en que la cuestión de los pasivos remunerados no es un problema tan grave, justamente por eso: si el stock de pasivos remunerados no crece, es decir, si el BCRA no emite para financiar al Tesoro por esas dos vías, los intereses, que hoy son la principal causa de emisión, se irán licuando, ya que la tasa es de 11% mensual y la inflación apunta a quedarse por encima de ese nivel durante un buen tiempo.
En ese sentido, Bausili será llamado a continuar desde lo monetario el ajuste fiscal que realizará su compañero Caputo desde el Ministerio de Economía: un doble apretón para intentar tirarle un ancla a la inflación, lo que tendrá en primera instancia consecuencias sobre la actividad económica: de ahí el escenario de estanflación al que hizo mención Milei.
La otra gran clave serán las reservas: además de necesitar dólares para hacer frente a una potencial salida masiva desde los pasivos remunerados (es decir, desde los plazos fijos que fondean esa inversión en deuda del BCRA que hacen los bancos) hacia las divisas, el Gobierno necesitará divisas para hacer frente a pagos por más de USD6.000 millones en el primer cuatrimestre. Hoy, sin embargo, las reservas netas se estiman en torno a los USD12.000 millones.
- Com.Ven.Var. %

