La pulseada por la deuda externa argentina hoy atraviesa momentos de tensión luego de que este lunes los tres grupos de bonistas que son los acreedores más hostiles se unieran para rechazar la propuesta oficial y enviaran una contraoferta para presionar por mayores pagos.

La propuesta actual de los grupos Ad Hoc, Exchange y el Comité de Acreedores de Argentina (ACC) está valuada en USD56,5 por cada USD100 de valor nominal y representa un acercamiento respecto a la anterior versión enviada por los dos primeros agrupamientos. Sin embargo, aún se encuentra USD3 por encima del ofrecimiento de USD53,5 que el Gobierno formalizó hace dos semanas en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés) y que tanto el presidente Alberto Fernández como el ministro de Economía, Martín Guzmán, ratificaron como definitiva.

Punto por punto: propuesta oficial vs contraoferta bonistas

La propuesta de estos conjuntos, en los hechos conducidos por BlackRock, respetó el diseño de la estructura del ofrecimiento oficial. Es decir, mantuvo el planteo de emitir como parte del canje por USD66.200 millones cinco nuevos bonos en dólares y cinco en euros, más un título que capitalice los intereses devengados. En todos los casos canvalidó los mismos plazos. Además, tomó la misma quita promedio del 1,9% para el capital.

La primera diferencia está en el cupón de intereses promedio: los acreedores agrupados piden 3,4%, mientras que el Gobierno propone 3,07%. En este punto, la diferencia se concentra en el bono que recibirán los tenedores de los títulos Globales (los que emitió Mauricio Macri) más cortos, un segmento donde BlackRock, Ashmore y otro miembros de Ad Hoc tienen preponderancia.

Otro aspecto que mejora el valor presente de los nuevos bonos es que en su propuesta bonistas piden adelantar dos meses la fecha de pago semestral de las amortizaciones de capital y de los cupones: desde marzo y septiembre, como ofrece el Gobierno, a enero y julio.

Además, reclaman un fuerte aumento de los cupones del bono a 2030 que compensará a los intereses corridos. La propuesta oficial incluye una tasa del 1% para este título y los bonistas reclaman 4,9%.

En terreno legal, los grandes fondos exigen que se impidan las “re-designaciones”, la herramienta con la que Guzmán se guarda la posibilidad de avanzar en canjes parciales sucesivos (la llamada estrategia "pac-man"), y a cambio cedieron en su pretensión de que los bonos Globales sean intercambiados por nuevos bonos emitidos bajo el Prospecto 2005, como pretendían hasta ahora BlackRock y sus aliados.

Ese era un punto clave de discordia. El Gobierno no aceptaba retrotraer las cláusulas contractuales ya que la escritura del canje de 2005, que sí conservaran los tenedores de títulos de aquella reestructuración, tiene cláusulas que facilitan los litigios contra el país. En cambio, el contrato 2016 guarda los actuales estádares financieros internacionales en materia antibuitre.

Pese a esa concesión, la distancia aún existe en lo legal. Aunque es mucho menor. Además, a diferencia de los términos económicos, donde el Ejecutivo se muestra inamovible, en el aspecto contractual los funcionarios admiten que podría haber ciertos retoques.

Bono por bono

Según los cálculos de Delphos, la distancia promedio actual es de USD3,51. Aunque no es homogénea en los distintos títulos a emitir en el canje. La mayor brecha está en los bonos 2030 y 2038.

El nuevo bono a 2030 es el que recibirán los tenedores de los Globales más cortos. En ese segmento, tiene gran influencia el grupo Ad Hoc, en particular, los dos fondos más duros: BlackRock y Ashmore poseen grandes tenencias en esos papeles. Allí, el Gobierno ofrece un valor presente neto de USD51,35 y los bonistas reclaman USD58,01, es decir, hay una diferencia de USD6,66. Aunque se recortó bastante: hasta la semana pasada era superior a los USD11.

El bono a 2038 es el que recibirán los tenedores de Discount. Aquí pensan los integrantes del grupo Exchange. Este fue el bono donde hubo mayor distancia a lo largo de casi todo el proceso. Pero en su última oferta el Gobierno consentró buena parte de la suba en este título  y lo llevó a USD59,48 con la intención de quebrar la alianza entre Ad Hoc y Exchange.

No obstante, la alianza no se rompió y los bonistas apenas cedieron USD1,23 desde su anterior pedido. Ahora pretenden USD63,26. Esto es USD4,09 más que lo ofrecido.

En el bono a 2035, que recibirán los acreedores del tramo medio de los Globales, la distancia entre las puntas es de USD3,40. Mientras que en e título a 2046, que se cambiarán por los Globales largos, es de USD2,32.

La menor distancia se encuentra en los otros títulos surgidos del canje 2005, los Par. Los tenedores de estos papeles recibirán el nuevo bono a 2041. Aquí el Gobierno ofrece USD51,35 y los bonistas piden USD52,45, o sea, hay USD1,10 de diferencia.