A raíz de la cuarentena, los principales fabricantes de cemento del país se encuentran con más de dos tercios de su capacidad instalada ociosa.

Así lo informó la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) que nuclea a Holcim, Loma Negra, Cementos Avellaneda y PCR. La entidad detalló que en abril las ventas de este insumo se derrumbaron un 55% interanual y esperan cerrar el año por debajo del nivel que tenían en 2006.

De esta manera, se situaron en el plano mensual más bajo desde la primera mitad de 2003, con apenas 407.645 toneladas.

Se trata de la primera cifra de abril dada a conocer del sector de la construcción, que funciona como un termómetro de lo que en ese momento atraviesa esa actividad.

El rubro entró a la cuarentena tras dos años seguidos de una contracción que se cobró cerca de 100.000 empleos registrados, a raíz del ajuste en el gasto en obra pública, la volatilidad del mercado cambiario y la desaparición del crédito hipotecario.

Lo cierto es que la construcción entró al aislamiento sumida en una crisis arrastrada desde 2018, hasta hace poco sin la chance de reactivar las obras privadas -el grueso del sector-, situación que comenzó a cambiar en los últimos días con la reapertura paulatina en el interior.

Por lo pronto, las entregas de cemento en abril fueron 19,7% inferiores a las de marzo, y, de este modo acumularon en el cuatrimestre 2,3 millones de toneladas, un 35,5% menos que en igual período de 2019. Las empresas que integran la AFCP suman una capacidad instalada de 15,3 millones de toneladas anuales, 1,27 millón mensuales, que en marzo fue aprovechada solo en un 32%.