Cómo será el Presupuesto “déficit cero” que anunció Milei
Desde la ASAP señalaron que el 15 de septiembre se presentará “un proyecto riguroso” en el que por primera vez muchos años “los gastos no serán mayores que los recursos”
El proyecto de ley de Presupuesto 2025 que el Poder Ejecutivo deberá presentar en el Congreso no más allá del 15 de septiembre será el primero de los últimos años en los que “los gastos no serán mayores que los recursos”, aunque ello no implique necesariamente que la deuda pública pueda tener variaciones.
Según el vicepresidente de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), Guido Rangugni, “conceptualmente no hay nada nuevo” en el anuncio que formulara el miércoles el presidente Javier Milei en el cierre de una nueva edición del Consejo de las Américas, más allá de tratarse de “un proyecto riguroso” en línea con el objetivo oficial de terminar con el déficit fiscal.
Qué dijo Milei sobre el presupuesto
“Les quiero adelantar algo de lo que vamos a hacer en el Presupuesto: vamos a rediseñar la forma en que se escribe”, indicó Milei en uno de los pasajes de su discurso ante un millar de empresarios, añadiendo que se aplicará una metodología “que se va a llamar ‘déficit cero’”.
Al respecto, Rangugni explicó a BAE Negocios que en la elaboración de un proyecto de Presupuesto “generalmente se plantea un objetivo de resultado fiscal y en función de ese objetivo (financiero o primario), se estiman los recursos que se pueden captar”.
“Cuando el país está con un acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional), ese objetivo es taxativo y si había un compromiso de un déficit determinado, el proyecto se elabora partiendo de ese objetivo”, agregó.
Diferencia con otros proyectos
Es decir que el anuncio de “déficit cero” no implica una nueva metodología, sino que la autorización de gastos no será superior a la estimación de los recursos, una relación que en sí misma representa una diferencia respecto de los presupuestos de los últimos años, en los que ya se partía desde el mismo proyecto de ley con déficit financiero.
“Después, se puede ser más o menos optimista”, planteó Rangugni, en alusión a muchos proyectos de Presupuesto que subestimaron las proyecciones de inflación, lo que daba lugar a sucesivas modificaciones del Poder Ejecutivo, ya sea a través de decisiones administrativas o decretos de necesidad y urgencia.
Pero Milei fue más allá en su presentación al asegurar que “si el déficit financiero es cero, por lo tanto no necesito estar tomando nueva deuda” ni será necesario recurrir al roll over para tomar nuevos compromisos.
“Una vez que hay déficit cero, eso quiere decir que la relación deuda-producto no es creciente”, sostuvo.
Qué pasa con la deuda
Sin embargo, el vicepresidente de ASAP advirtió que “tener equilibrio fiscal no implica necesariamente que la deuda no varíe, puede crecer o reducirse en función de la paridad cambiaria, porque el Presupuesto expresa una deuda en pesos que, en su mayoría, está nominada en dólares” o, en el caso del FMI, Derechos Especiales de Giro (DEG).
En cuanto a la relación deuda/PBI, también señaló que puede haber variaciones aun sin que haya modificaciones nominales en el nivel de endeudamiento: “depende de si sube o baja el producto, ya que si hay una caída en la actividad aumenta la ratio y viceversa”
“Lo mismo ocurre cuando se emiten títulos bajo la par o cuando se pierde un juicio previsional; en fin, hay muchos pequeños aspectos que, en conjunto, no son tan pequeños”, planteó.
Un presupuesto prorrogado
Considerado la “ley de leyes”, el Presupuesto se elabora y ejecuta siguiendo los principios de la ley 24.156 de Administración Financiera y si bien el proyecto tiene como fecha límite de presentación el 15 de septiembre, requiere de un trabajo de toda la Administración Pública Nacional, coordinado por un equipo de trabajo de la Secretaría de Hacienda que inicia sus tareas a mediados de abril.
En el presente ejercicio fiscal se está ejecutando una prórroga del Presupuesto 2023, con una serie de modificaciones derivadas tanto de la inflación acumulada desde su sanción, como de los cambios políticos ocurridos desde entonces.
Debe tenerse en cuenta que el proyecto de ley comenzó a elaborarse durante la gestión en el Palacio de Hacienda de Martín Guzmán, con 21 ministerios; fue sancionado mientras Sergio Massa estaba al frente de Economía, ya con 19 carteras; y finalmente ejecutado con modificaciones con Luis Caputo y un gabinete de ocho ministerios.
Entre los supuestos macroeconómicos con los que se elaboró, la pauta de inflación anual fue del 60%, casi la quinta parte de la interanual de los primeros meses de 2024.
El peso de las modificaciones del Poder Ejecutivo significó un incremento del 133,8% del gasto inicial, que paso de $40,2 billones a $94,1 billones, de tal manera que la ejecución a julio pasó del 110% al 47%.
- Com.Ven.Var. %

