Luego del último cortocircuito provocado por el presidente Jair Bolsonaro, el canciller Felipe Solá mantuvo una extensa conversación -vía teleconferencia- con su par brasileño, Ernesto Araújo, y aceptó la invitación para visitar Brasil el próximo 31 de enero, donde se abordará la problemática del arancel externo común del Mercosur.

Los cancilleres decidieron discutir las rebajas al arancel externo, sector por sector, en consulta con los posibles afectados, sostuvo un comunicado de la Cancillería. Ambos ministros decidieron mantener un canal de diálogo permanente ya que por ejemplo, la Argentina es el único de los cuatro países del Mercosur que está en contra de una baja de los aranceles, en el actual contexto económico mundial. De la conversación también participaron el secretario de Política Exterior, Pablo Tettamanti; el jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Chaves y el futuro embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli.

Los ministros coincidieron en la necesidad de darle importancia a la participación de los sectores privados en las negociaciones comerciales entre ambos países y en potenciar al Mercosur como un espacio que debe seguir siendo primordial. En esta línea, el canciller brasileño dijo que su país estaba dispuesto a aprobar el acuerdo con la Unión Europea. Por su parte, Solá "ató" este punto al impacto sobre la industria argentina y la opinión de los empresarios y trabajadores.

Asimismo, se acordó una línea directa entre ambos ministerios para políticas comunes en torno a las relaciones comerciales de los dos países. "La relación entre Argentina y Brasil es entre dos países hermanos que históricamente han sostenido relaciones comerciales, culturales y políticas fructíferas", expresó el canciller argentino en la conversación. Un eje que deberá ser explorado es la compra de trigo que Brasil efectuó a los Estados Unidos.