Economía y el BCRA definen estrategias para crecer y reducir el déficit
Aumento de las cantidades exportadas, más que por precios. También se habla de una mayor progresividad tributaria. Persiste el riesgo de una alta inflación para 2022
“Hubo match”, insinuó a BAE Negocios un consultor que reside en Estados Unidos y que conoce bien a los funcionarios del Frente de Todos. No lo dijo en esos términos, más propios de otro tipo de relaciones aunque podría haber sido: “Esto es un acuerdo para conocerse. ¿Viste cuando dos personas desconfían, dicen a ver qué onda y se dan dos años laburar juntos? Este acuerdo es un poco esto.”
El plazo que se ganó con el pre acuerdo –híper condicionado por las revisiones trimestrales – es de dos años y medio. Una vez que finalicen los desembolsos para cubrir el crédito stand by, quedará la cuenta del Facilidades Extendidas a pagar en 10 años, con cuatro de gracia. El último desembolso de 2024 se pagaría en 2034. Así, el perfil de vencimientos en una etapa inicial tendrá pocos pagos, luego se superpondrán para luego reducirse nuevamente.
La base angular del pre acuerdo es la posibilidad de seguir creciendo pero al mismo tiempo encarar una reducción del déficit fiscal. “No hay demasiada información respecto a cómo se llevará la reducción del déficit con gasto creciendo en términos reales y sin aumentar impuestos”, analizó un integrante del equipo económico. Es decir, la Argentina debe sumar recursos para que el recorte del déficit no sea ajuste.
En este 2022 no habrá ingresos extraordinarios por el Aporte Solidario a las Grandes Fortunas. Tampoco un boom de precios internacionales de las materias primas. Entre diciembre de 2020 y el mismo período del año pasado, la recaudación por Derechos de Exportación creció un 209 por ciento. Esta cuenta no se repetiría. Desde Economía creen que las mayores exportaciones vendrán por volumen más que por precios, mientras que desde el BCRA vaticinan ventas al exterior por 85.000 millones de dólares.
¿Habrá una reforma tributaria para juntar más recursos?, tal como insinuó Guzmán durante la conferencia de prensa del viernes pasado. “La convicción gubernamental es que la estructura tributaria sea progresiva, que es lo que se está haciendo”, respondieron desde Economía ante la consulta de este diario.
ReservasEl objetivo del Gobierno acordado con el Fondo sería acumular reservas por 5000 millones de dólares, solo en 2022. “Vos no podés mejorar el equilibrio fiscal sin equilibrio externo – afirmó un funcionario del equipo económico-. El Fondo nos va a devolver lo que pagamos, 4000 millones de dólares. El superávit comercial para este año, serían 8000 millones. Esto nos da aproximadamente 14.000 millones. ¿Se juntará menos de la mitad?”
Otro funcionario del BCRA sostuvo a BAE Negocios que la meta de acumulación de divisas está atada a las proyecciones de crecimiento, que para este año serían del 4 por ciento del PBI, frente a los 3 puntos que predijo el FMI. Es decir, tendría que haber una tasa de crecimiento acorde a las necesidades de financiar esa suba del PBI como también para la acumulación de divisas, sin olvidarse que a los exportadores se les está prometiendo un mayor volumen de acceso a las divisas como zanahoria para aumentar inversiones.
La cuestión inflacionaria
“Sobre la estrategia anti-inflacionaria, la meta de reducción gradual de los subsidios energéticos planteada en el marco de la consolidación fiscal pareciera ser inconsistente con el objetivo de contener la dinámica inflacionaria. Una inflación más alta, lleva a una necesidad de mayor tasa, y ello implicaría un aumento del déficit financiero. La mayor tasa compite con los dólares financieros”, advirtieron también desde el equipo económico.
Tampoco está garantizada una reducción de la emisión, ya que con más tasa de interés y más deuda del Tesoro, el BCRA seguiría con su rol de comprador en el mercado secundario.
Como dijo Martín Burgos, economistas del Centro Cultura de la Investigación, “el modelo sigue el mismo”. “Un tipo de cambio alto, salarios bajos, una inflación alta y apuntar al superávit fiscal”, explicó.
Sin acuerdo con el FMI, algunas consultoras hablaban de una inflación de 80 puntos para este año. Con acuerdo, de un 60 por ciento. Con este horizonte no hay brecha cambiaria que aguante, ni acumulación genuina de reservas ni aumento real del poder adquisitivo de los salarios para todos los trabajadores y trabajadores, los formalizados y los que se sumaron vía precarización.
El Gobierno nacional supeditó todo su devenir al acuerdo con el FMI, al margen de los efectos de la pandemia. En esta suerte de nueva etapa, el gran desafío del Frente de Todos sería hacer política, y que el crecimiento, en vez de derramar, se distribuya de manera más equitativa.
- Com.Ven.Var. %


