El Fondo Monetario Internacional (FMI) descartó hoy otorgar un "waiver" o "perdón" a Argentina de cara a los próximos vencimientos que debe afrontar el país, de acuerdo con el vocero del organismo, Gerry Rice.

La Argentina busca posponer vencimientos por una deuda cerca de 45.000 millones de dólares que, según el cronograma original, prevé un pago de 19.000 millones de dólares en 2022 y otro monto similar en 2023, y luego en 2024 el pago del resto.

“Estamos muy comprometidos en ayudar a Argentina para abordar los profundos desafíos económicos y sociales que está enfrentando. Es a través de políticas que fortalezcan la estabilidad económica, protejan a las personas en situación de pobreza y logren sentar las bases para un crecimiento más sostenido liderado por el sector privado”, dijo Rice en conferencia de prensa.

Sobre la posibilidad de un "waiver", Rice recordó que el ministro de Economía, Martín Guzmán, indicó que eran "versiones infundadas".

El vocero del FMI se refirió además a la revisión de la política de sobrecargos que fue incluida en el documento final de la Cumbre de jefes de Estado del G20 en Roma, Italia, el último fin de semana 

“Se espera que el tema de la política de sobrecargos sea tratado en el marco de una discusión más amplia relativa a las políticas precautorias de la revisión interna. Lo que puedo decir es que se espera esa revisión se lleve a cabo al final del año, pero no tengo una fecha específica”, afirmó Rice.

Qué dijo el Gobierno

La portavoz de Presidencia, Gabriela Cerruti, afirmó hoy, durante su conferencia de prensa semanal en la Casa Rosada, que el FMI "no escribirá el plan económico de la Argentina", reiteró que el Gobierno negocia para alcanzar “el mejor acuerdo posible”, y, por otro lado, estimó que la Ley de Presupuesto 2022 será votada por el Congreso "antes de fin de año".

"El plan económico de la Argentina no lo escribirá el FMI; estamos trabajando para logar el mejor acuerdo. El Gobierno de (Mauricio) Macri contrajo una deuda de forma arbitraria e irracional. Nadie se llevará la plata del país a costa del hambre y la salud de nuestra gente", reafirmó Cerruti en su diálogo con la prensa.

La portavoz criticó además el acuerdo que el expresidente Macri suscribió con el organismo de crédito internacional, al remarcar que se tratar de una "deuda contraída en cinco minutos".

"La deuda que estamos negociando es una deuda que contrajo el expresidente Macri de una manera absolutamente arbitraria e irracional como él mismo dijo hace pocos días", sostuvo Cerruti, en una conferencia de prensa con los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno.

Asimismo, la funcionaria expresó que entiende que la "oposición esté ofuscada con la gira del presidente" Alberto Fernández porque al Gobierno lo "dejó muy satisfecho".

"Fue una gira que nos dejó muy satisfechos porque el mundo entiende la voz de la Argentina cuando denuncia que el acuerdo del expresidente Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional fue arbitrario, fuera de toda lógica", añadió Cerruti.

Representante argentino ante el FMI

El representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, señaló hoy que negociar un nuevo acuerdo con el organismo multilateral no significa firmar "un contrato de adhesión", sino lograr la "comprensión y el consenso del conjunto de la sociedad".

"Una negociación no es la obediencia o la firma de un contrato de adhesión. Tiene que tener la comprensión y el consenso del conjunto de la sociedad, además del de la política", indicó Chodos en declaraciones al canal de noticias C5N.

En cuanto a la posición argentina sobre la tasa de sobrecargos, avalada también por una reciente declaración del G20, explicó que se "trata de un problema de diseño".

"Hay una norma que nosotros creemos que está mal, y que avanzamos y proponemos revisarla", subrayó Chodos, quien además recordó que "el FMI es el organismo que viene a solucionar las crisis de balanza de pagos, pero hoy nuestro mayor problema en la balanza de pagos es precisamente el FMI".

El funcionario también se refirió a las consecuencias que tiene para el pueblo argentino el endeudamiento del Gobierno precedente con el FMI, por más de 44.000 millones de dólares.

"Puede ser que no haya claridad de la dimensión de lo que implica en la economía argentina y cuánto va a condicionar y afectar la vida social, económica y política de los argentinos en los próximos años", reflexionó Chodos.

En este sentido, aclaró que " tiene un tamaño tal que es entre tres y cuatro veces el del programa del 2001, que termina en el colapso del final de la convertibilidad, el que acompaña el megacanje".

En este contexto, explicó que "al FMI mismo le conviene, y de alguna manera es un requisito, que la negociación final tenga un amplio consenso. Le conviene por razones económicas o por razones políticas, que se transforman en razones económicas".

"Pasar por el Congreso y la discusión social respecto a generar los mecanismos de consenso para el programa que se termine acordando es fundamental porque potencia, por un lado, la posición de la Argentina; pero por otro lado, la viabilidad futura del programa, y a la vez la sensación de mayor potencial y confianza en el conjunto de la economía", concluyó Sergio Chodos.