El Fondo Monetario Internacional ( FMI) aseguró que las conversaciones con Argentina están en una etapa "muy incipiente", aunque apoyó las "reformas" y "las medidas de protección social" de la nueva administración a cargo del flamante ministro de Economía, asignado por el presidente Alberto Fernández, Martín Guzmán quien adelantó ayer un programa 2020 sin ajuste pero sin expansión.

El vocero del  FMI, Gerry Rice, explicó que "el Fondo apoya plenamente los planes para reformas y las medidas de protección social", debido al aumento de los niveles de la pobreza en Argentina.

"Hubo muchísimas interacciones en los últimos días entre las autoridades argentinas y el FMI, y más recientemente, la directora gerente, Kristalina Georgieva, felicitó al presidente Fernández por asumir su mandato y, antes de eso mantuvo una conversación muy constructiva con Fernández", aclaró.

Rice continuó con que "Georgieva y otros miembros del organismo mantuvieron intercambios adicionales y discutieron objetivos de política amplios con Guzmán y durante dichas conversaciones la directora gerente resaltó que compartimos objetivos que reduzcan la pobreza y el crecimiento sostenible".

Según Rice, "debido al aumento de niveles de pobreza, apoyamos plenamente los planes del nuevo gobierno destinados a reforzar medida de protección social". Además, expresó que "estamos dispuestos a conversar y comprender mejor sus planes y a ayudar en el caso que así lo desee la nueva administración".

Durante la primera conferencia de prensa, Guzmán adelantó ayer que ya se iniciaron las negociaciones con el FMI y que buscará una relación constructiva aunque sostuvo que el plan del organismo “no funcionó” y que, por eso, encarará un esquema propio.

"El  FMI reconoce el fracaso del programa anterior y que se necesita uno distinto. También sobre la grave Crisis que tiene Argentina. Queremos una relación constructiva pero las decisiones las vamos a tomar nosotros. El programa ya está caído", afirmó el ministro.

Respecto del acuerdo, donde quedaron sin girar unos 13.000 millones de dólares, por su parte, Rice dejó abierta la posibilidad de "adaptar el programa" o "cambiarlo", pero aclaró que "depende de las conversaciones que podemos tener y en función de sus objetivos y deseos" .

"Reconocemos que la Argentina encara muchos desafíos, hemos tratado de apoyar a Argentina de la mejor forma posible", añadió.

Respeto de posponer los pagos de deuda para que Argentina crezca y postergar el cumplimiento de las metas fiscales, Rice se limitó a expresar que "es importante que no nos adelantemos, ya que nos encontramos en una etapa muy incipiente, el nuevo Gobierno acaba de asumir y lo importante es saber cuáles son las prioridades".

Rice resaltó que hay un orden que se aplica a cualquier conversación y a todos los países y es que "la decisión de la secuencia y la reestructuración de la deuda le corresponde al país". En tanto, precisó que no está previsto durante diciembre una reunión del Directorio del organismo por la Argentina.