El Gobierno celebró la desinflación y duplica la apuesta
De la mano del atraso cambiario y el 2,7% de diciembre, el último trimestre del año fue el de mejor desempeño en materia de precios desde fines del 2017. Las consultoras se mostraron preocupadas por la aceleración de la inflación núcleo al 3,2%
El Gobierno logró celebrar un cierre del 2024 con una fuerte desaceleración inflacionaria, con niveles de aumentos mensuales muy por debajo de los que recibió al asumir a fines del 2023: el IPC Nacional de diciembre fue del 2,7%. Si bien hubo una aceleración de 0,3 puntos respecto a noviembre, es algo que suele pasar en el mes del aguinaldo y las fiestas. Sin embargo, hubo preocupación entre analistas por una núcleo que aceleró hasta el 3,2%, de la mano de los alimentos, que se reanimaron al final del año. El Gobierno duplicará esfuerzos para seguir desinflando: bajó el crawling peg al 1%, intensificando la que fue la principal herramienta del año pasado.
De hecho, desde el Grupo SBS esperan más desaceleración del IPC para la primera parte del año: “Hacia enero, los datos de alta frecuencia dan cuenta de una desaceleración en la núcleo, con la general afectada por regulados. En enero tienen lugar incrementos en agua, electricidad y gas, a la vez que en combustibles y algunas prepagas. La pérdida de vigencia del impuesto Pais podría ayudar también a la desaceleración, pudiendo extenderse a febrero”.
Y agregaron: “Con todo, estimamos para el primer trimestre una inflación promedio de 2,1% mensual, siendo marzo el mes con mayor inflación del trimestre por motivos estacionales. Nuestra estimación se basa en los efectos de la pérdida de vigencia del Impuesto PAIS, la reducción del crawl y una brecha cambiaria que se mantendría contenida, de no darse un impacto adverso externo”.
El Indec publicó finalmente el dato más esperado: la inflación fue de 2,7% durante el último mes del año. Se trató no solo el mejor diciembre en materia de precios desde el 2018, tal como celebró en X el ministro de Economía Luis Caputo, sino que además coronó el mejor último trimestre desde el 2017 de atraso cambiario y triunfo electoral oficalista de Cambiemos. En rigor, en 2018, aunque es cierto que diciembre desaceleró, octubre y noviembre habían sido bastante malos, tras la continuada devaluación con la que se salió del atraso cambiario del mentado 2017 electoral.
El año terminó con un IPC del 117,8%, lo cual ya no fue una gran marca histórica, siquiera para el pasado reciente: si bien estuvo bien por debajo del 211,4% de diciembre del 2023, en buena parte motorizado por la megadevaluación que determinó el recién asumido Gobierno de Javier Milei, lo cierto es que todavía esta interanual del 2024 estuvo muy por encima de todos los años previos, con el 94,8% del 2023 a la cabeza. Y es que, si bien el año terminó con un IPC promedio mensual del 2,6% en el último trimestre, el primer trimestre había arrancado con una del 14,9% promedio mensual, un nivel que no se veía desde la salida de la híper.
Los precios regulados siguieron aumentando por encima de la inflación, en el marco de la corrección de precios relativos, aunque algo más lenta de lo esperado, que viene realizando el Gobierno. La suba fue del 3,4%, traccionada principalmente por Vivienda, que trepó 5,3%, por los incrementos en Alquiler de la vivienda y gastos conexos y Electricidad, gas y otros combustibles. Además hubo una suba del 5% en Comunicacion, por el aumento en los servicios de telefonía e internet.
Los alimentos anotaron una fuerte aceleración en diciembre, aunque siguieron por debajo del IPC: el aumento fue de 2,2%, traccionaron fuerte las carnes, y eso fue determinante para el dato de un IPC Núcleo de 3,2%, perforando nuevamente el 3%, luego de un octubre al 2,9% y un noviembre al 2,7%. El último REM proyectaba a la núcleo en 2,6% y entre analistas se leyó como problemática la baja del crawling peg al 1% dado ese inesperado salto.
- Com.Ven.Var. %

