El IPC aceleró en la segunda semana de diciembre y se espera otro número elevado
Analytica proyectó un 2,5% para el IPC general en diciembre y Eco Go un 2,3%. Ambas consultoras reflejaron subas relevantes en las primeras dos semanas del mes, con tendencia alcista
La dinámica de precios se mostró especialmente encendida en la segunda parte del año y, tras el 2,5% del IPC Nacional en noviembre, por ahora no hubo un freno en la que va de diciembre.
La segunda semana del mes marcó una nueva aceleración para los precios de alimentos y bebidas y las consultoras que realizan mediciones de alta frecuencia proyectan otro IPC cómodamente por encima del 2% para el último mes del año, lo que también se corresponde con una estacionalidad que suele complejizar los números de inflación en diciembre. Las empresas recuperan márgenes de ganancias tras la suba del dólar preelectoral. Las recientes medidas cambiarias ralentizarán la desinflación.
Analytica y Eco Go publicaron sus mediciones de inflación semanal y registraron sendas aceleraciones durante la segunda semana de diciembre que mantuvieron sus proyecciones para el IPC General del mes en niveles similares a los de noviembre.
Para Analytica la inflación del mes llegará hasta el 2,5%, mientras que Eco Go proyectó un 2,3%. De corroborarse, el 2025 terminará con un último cuatrimestre arriba del 2% mensual. La dinámica de precios al consumidor no dejó de acelerarse desde mayo y pasó de un 1,5% en aquel mes al 2,5% de noviembre.
Las dos consultoras notaron una aceleración en la segunda semana de un mes que arrancó con subas por encima al menos similares a las de noviembre. De hecho, Analytica observó una suba del 1,2%, un nivel que no se veía desde la cuarta semana de septiembre.
Ni en octubre, ni en noviembre, había habido semanas con tanta presión sobre los precios, según la serie histórica del relevamiento de precios de Analytica. En la primera semana de diciembre había registrado un 1%, también por encima de la dinámica que venían trayendo octubre y noviembre.
Analytica dijo: "Para el nivel general de precios proyectamos una suba mensual del 2,5% durante diciembre. Durante la segunda semana de diciembre registramos una variación semanal de 1,2% en los precios de alimentos y bebidas de Gran Buenos Aires". "De esta forma, el promedio de cuatro semanas es de 2,8%", sentenció.
Eco Go observó un 0,9% en la segunda semana del mes, lo que estuvo por encima del 0,4% de la primera semana del mes. En noviembre la consultora había medido semanas similares, sobre todo en la primera mitad del mes.
Eco Go dijo: "La inflación de los alimentos dentro del hogar se proyecta en torno al 2,5% en diciembre. Para diciembre, la inflación general se proyecta en torno al 2,3% mensual. El dato es todavía preliminar y está sujeto a modificaciones. Cabe señalar que diciembre suele presentar una dinámica inflacionaria particular, asociada a factores estacionales propios del cierre del año, a la actualización de precios regulados y a ajustes puntuales en distintos rubros de la canasta, entre ellos alimentos y tarifas".
Aunque LCG no publica proyección para el IPC general mensual, vale destacar que la consultora no coincidió con Eco Go y Analytica y por ende no observó gran aceleración en lo que va de diciembre. Hubo un 0,7% en la primera semana y un 0,5% en la segunda. Y dijo: "En las últimas 4 semanas la inflación promedio se ubicó en 3,5% mensual y la inflación punta a punta retrocedió al 2,7% después del pico de 4% la semana pasada".
Si a la inflación le está costando volver a desacelerar para retomar un camino que lleve al 0% en agosto del 2026, las medidas que determinan un ajuste del techo de las bandas cambiarias al ritmo del IPC, más la compra de reservas a la que se comprometió el BCRA, que sumará demanda sobre el precio del dólar, parecen ralentizar o ponerle un piso alto a la inflación de corto plazo, aunque a largo adquirir reservas y frenar el atraso del dólar darán sostenibilidad.
Desde Fundación Capital afirmaron: "Las autoridades parecen estar priorizando ahora la acumulación de reservas, a costa de resignar algo de desinflación. En efecto, ahora las bandas ajustarán por la inflación pasada y el tipo de cambio dejará de ser un ancla nominal tan clara".
"Conociendo el registro mensual de noviembre, el ajuste será del 2,5% en el mes de enero. Con una inflación mensual de entre 2% y 2,5%, en algún momento el mercado iba a empezar a tensionar contra el techo de la banda, siendo que el tipo de cambio se ubicaba en torno al 5% de la misma", agregaron.
El Indec publicó este miércoles el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), un indicador formado por una canasta en la que predominan los insumos transables, que reaccionan más veloz y sensiblemente a cambios en los precios del dólar.
En noviembre hubo una aceleración al 1,6% mensual, por cierto un nivel por debajo del 3,7% que se llegó a registrar en el septiembre preelectoral. En noviembre, el IPC fue de 2,5%, lo que mostró que las empresas continúan lentamente reacomodando precios al consumidor tras un trimestre julio-septiembre en el que sus costos transables fueron muy por encima de sus remarcaciones.
Un informe de la consultora Epyca reseñó algunas de las razones por las que la inflación se estancó en niveles elevados: "Si bien el equilibrio fiscal eliminó la monetización directa del déficit, la base monetaria creció 49% interanual, muy por encima de la inflación del 31% en el mismo lapso: esto muestra que operan otros canales de creación de dinero y de presión sobre los precios".
"Al mismo tiempo, el proceso de recomposición de precios relativos, especialmente en servicios públicos y servicios no transables, empuja la inflación al alza: desde diciembre de 2023, Vivienda, agua, electricidad y gas aumentó 377%", detallaron.
Y agregó: "La corrección de precios atrasados convive con salarios rezagados y con una apreciación cambiaria que protege a sectores no transables, mientras expone a los transables a mayor competencia externa. A estas tensiones se suman las expectativas cambiarias y la dinámica de incertidumbre de los meses previos a las elecciones".
"Las presiones devaluatorias entre julio y octubre, con una devaluación efectiva cercana al 19%, alimentaron la inflación a través de la caída en la demanda de pesos. En paralelo, el Gobierno apostó casi exclusivamente al control de la demanda vía ajuste fiscal y salarial, relegando la expansión de la oferta: la industria volvió a caer y la capacidad instalada se mantiene baja", cerraron.
- Com.Ven.Var. %

