ECONOMÍA

El cepo y la tasa negativa: las dos medidas del Gobierno que le hacen ruido al FMI

El mantenimiento del cepo y las tasas reales negativas son dos medidas que el Gobierno acordó con el Fondo modificar, aunque sin brindar una fecha concreta 

El FMI pidió por el levantamiento del cepo y la aplicación de tasas reales positivas antes de terminar el año. En su último Staff Report sobre Argentina, ratificó la decisión del gobierno de eliminar el dólar exportador para junio, mismo mes en que se deberá presentar una hoja de ruta para eliminar el cepo cambiario a finales de 2024 y unificar los diferentes tipos de dólar. Desde el organismo internacional reconocieron que las restricciones cambiarias no se pueden levantar de inmediato y se irán revocando gradualmente, según lo permitan las condiciones. Por otra parte, pese a que celebraron el "encauzamiento" de la política monetaria de la nueva administración, remarcaron que será necesaria una mejora de la tasa de interés para apuntalar la demande dinero y ayudar a anclar la inflación en los próximos meses. 

En el documento publicado por el organismo de crédito se explicó que se acordó con el Gobierno un calendario para liberar los controles sobre el tipo de cambio: "Las autoridades están planeando eliminar el esquema de exportación para junio de 2024 y eliminar completamente el Impuesto País, junto a otras retenciones en origen sobre las importaciones, para fines de 2024, o antes, según lo permitan las condiciones". Y se agregó que "se han comprometido a deshacer los múltiples tipos de cambio y restricciones cambiarias restantes para este año, junto al desarrollo de una hoja de ruta con este fin". 

El cepo y la tasa negativa: las dos medidas del Gobierno que le hacen ruido al FMI
Krislatina Georgieva junto a Javier Milei, en su última reunión

Más precisamente, ese plan para salir de las restricciones cambiarias deberá presentarse en junio de este año, ya que desde el FMI se reconoció que "los controles de cambios no se pueden levantar de inmediato y se irán revocando gradualmente". En este sentido, en lo referido al dólar mayorista, adelantaron que se buscará evitar un atraso cambiario: "La política cambiaria evolucionará de manera consistente con los objetivos de acumulación de reservas para evitar una rápida erosión de las ganancias por el tipo de cambio competitivo, mientras que la nueva ancla de la política monetaria asumiría el papel de anclar la inflación". 

Desde el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO) plantearon el mantenimiento del cepo cambiario como una de las principales diferencias del plan económico actual respecto a la gestión de Mauricio Macri. "En ese entonces, existían dos elementos que hicieron que el programa económico no vuele por los aires en los primeros meses: un colchón de reservas bastante más elevado que el actual, y la posibilidad de contraer nueva deuda para hacer frente a esa demanda creciente de divisas. Al no existir esa posibilidad, eliminar el cepo cambiario con el nivel actual de reservas sería un verdadero suicidio", explicaron. 

 

Las tasas negativas: la otra diferencia con el Fondo

Para el CESO la otra gran diferencia respecto a Cambiemos es justamente la tasa de interés baja: "Este gobierno no sólo no mantuvo las tasas de interés muy por debajo de la inflación sino que las bajó en términos nominales". 

De hecho, en el Staff Report se mencionó que "las autoridades acordaron que sería necesario endurecer la postura de la política monetaria para apoyar la demanda de dinero y la desinflación". Para el economista Leandro Ziccarelli, esa declaración es central. "La tasa de interés real negativa es probablemente el punto que menos le cierre al FMI del programa. Está todo dado para que vayamos en el corto plazo a un esquema de crawling peg y tasa más en la zona de 10% mensual, si es que la inflación ayuda y converge", explicó.

Mientras, desde CESO plantearon que si bien desde el equipo económico actual sostienen el mismo diagnóstico que durante la gestión de Macri sobre las causas de la inflación, "el propósito decididamente es otro: licuar los stocks de pesos dando indicios de que el plan de dolarización sigue vigente". En los últimos días, en dos entrevistas con medios extranjeros, el presidente Javier Milei volvió a insistir con que la Argentina está cada vez más cerca de la dolarización. "El BCRA compró USD5.900 millones desde que arrancó el gobierno y la Base Monetaria se ubica en USD7.500 millones por lo que sólo falta terminar por resolver los pasivos remunerados", afirmó el mandatario.

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