Finalmente, el 2020 cerrará estadísticamente con una caída del PBI de 10%. No batirá el récord del 2002, que marcó una contracción también histórica, de 10,9%. Hasta acá, los datos hasta noviembre mostraron una baja de 10,6% y se espera que los números muestren algo más de recuperación en diciembre. Luego de la baja histórica de un cuarto del PBI entre marzo y abril, la actividad económica logró hilar siete meses consecutivos de repunte. En noviembre la mejora fue de 1,4% y quedó 3,3% por debajo de los niveles previos a la pandemia. El comercio recibió el efecto del rebote del consumo y logró crecer por primera vez desde que hay pandemia.

El dato publicado por el Indec, correspondiente a noviembre, mostró un buen desempeño de la industria, que mostró incluso un crecimiento interanual de 3,7%; de los bancos y las empresas de servicios públicos, que en rigor tuvieron un buen 2020; y de los comercios, que por primera vez crecieron 0,5% interanual en la pospandemia y mostraron cierta dinámica positiva del consumo. Otros, como la construcción, registraron aun caída interanual pero mejorando respecto a octubre.

Los primeros datos de noviembre habían mostrado ya que el consumo empezaba a dar señales de vida: según CAME, la contracción del mes para el consumo minorista, que fue de 6,7% interanual, fue la menor desde que hay pandemia. Según el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA), el gasto de los hogares creció 3,8% respecto a octubre. En esa línea, la recaudación de IVA de diciembre, que da cuenta principalmente del consumo durante noviembre, mostró un crecimiento real de 11,4% interanual, inédito en pandemia (el IVA DGI cayó 0,8% real y también fue el mejor registro desde que llegó el Covid-19).

La caída del PBI fue de 14% en tres años 

El 2021 será un año de rebote “garantizado”, si es que existen posibilidades de dar por hecho alguna cosa en la economía local. Y es que el año pasado dejó una dinámica de fuerte caída en el promedio pero de repunte hacia el final. Por esa razón, y lo que se llama arrastre estadístico, incluso si entre enero y diciembre el PBI se mantuviera completamente estancado, habrá “crecimiento” en el año electoral. Valgan las comillas para la palabra crecimiento, cuando en realidad se trata de recuperar una parte mínima de lo perdido durante 2018 y 2019 y luego en pandemia.

El arrastre estadístico será de entre 5 y 5,5 puntos, lo que significa que incluso sin reactivación en la comparación punta con punta, el promedio anual dejará un número positivo de esa magnitud. En ese sentido, cabe destacar que entre hoy y principios del 2018 el PBI acumuló una contracción de 14,2% (dando por hecha la proyección de caída del 10% en 2020). Eso luego de las bajas de 2,6% de 2018 y de 2,1% en 2019.

Una mejora de 6,6% durante este, tal como la que proyecta la consultora LCG, dejaría al producto iniciando el 2022 todavía 8,5% por debajo de los niveles del 2017, justo antes de que comenzara la debacle de tres años consecutivos en recesión.

LCG afirmó: “Esperamos que el año cierre con una caída promedio en torno al 10% anual, dejando un arrastre de 5,5 puntos para el año próximo. De cara a 2021, esperamos una recuperación parcial y despareja, reflejada en un crecimiento en línea con el arrastre que deja la recuperación de la última parte de este año, que todavía no logra volver a los niveles pre pandemia, aun cuando eran ya bajos considerando la caída de los dos años previos”.

La recuperación económica será a un ritmo moderado

Y agregó: “Aún asumiendo que, en caso de una segunda ola de contagios, el Gobierno proceda con medidas distintas a una cuarentena estricta como la aplicada en el pasado, los drivers de crecimiento en medio de una macro todavía inestable no abundan. Sectores como la construcción, el agro y la agroindustria tienen las mejores perspectivas, pero no cuentan con el impulso necesario; y con los salarios deprimidos el sector servicios (más de la mitad del PBI) difícilmente pueda a un buen nivel”.

Además, desde ACM destacaron: “En la actividad continúa incidiendo la progresiva apertura de actividades, que generó mejoras en sectores importantes como la construcción, la industria y los servicios. En este sentido, la mayor certidumbre que podría brindar el anuncio de un acuerdo con el FMI podría impulsar principalmente a sectores como la construcción y el agropecuario, en caso de reducirse las tensiones cambiarias recientes. En este escenario estimamos una caída del PBI del 10% para el 2020, mejorando nuestras estimaciones previas cercanas al 11%, y un crecimiento del 5% para este año, de la mano de mejores precios de exportación”.

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Mariano Cuparo Ortiz

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