El cierre del canje de deuda con bonistas privados dará lugar a otra negociación y con otro acreedor de peso por parte del gobierno de Alberto Fernández: el Fondo Monetario Internacional ( FMI), organismo que en 2018 otorgó al ex presidente Mauricio Macri el mayor préstamo de su historia.

"Es crucial lograr un acuerdo con el FMI que garantice desahogos en los desembolsos futuros a la par que se obtengan recursos que permitan financiar la capacidad productiva, particularmente el perfil exportador del pais", destacó un informe de la consultora Torino Economics.

El documento analiza que será clave que Argentina potencie sus exportaciones si quiere generar divisas que le garanticen la capacidad de pago para sus compromisos futuros. 

"Actualmente las exportaciones del país sudamericano representan el 0,31% de todas las exportaciones mundiales, mientras que hace 50 años representaban el 0,80%. Por lo que, es un terreno que debe recuperarse y un alivio financiero con el FMI podria contribuir a liberar recursos que podrian destinarse a este sector", comparó.

Torino Economics destacó:

-Contrario a lo esperado y a la sinuosa relación histórica, el FMI se erigió como uno de los principales aliados de la Argentina en las negociaciones con los acreedores privados. 

-Aunque en muchas ocasiones manifestaron que se trataba de un tema bilateral que debían resolver ambas partes, nunca dudaron en dar su apoyo a Argentina y declarar en marzo la insostenibilidad de la deuda soberana mediante una Nota Técnica.

-Ahora, con el panorama despejado y la buena relación que caracteriza a ambas partes, Argentina se embarcará en la tarea de llegar a un acuerdo con la institución para un nuevo programa de financiamiento antes de finales de marzo de 2021, algo que luce muy probable.

-De esta forma, el gobierno de Fernández buscará reprogramar más de USD 44.000 millones en préstamos con su acreedor principal y reemplazar la línea de crédito firmada por la administración anterior en 2018.

-De acuerdo con Gerry Rice, portavoz principal de la institución, “el FMI está dispuesto a apoyar a Argentina, incluida la colaboración con las autoridades en un nuevo programa cuando lo deseen, pero en esta etapa no se ha realizado ninguna solicitud”

-Dentro de las posibilidades, se analiza tomar una línea de crédito del FMI que se ubicaría entre los USD 3.000 millones y USD 3.500 millones. Dichos recursos se destinarían exclusivamente a la ejecución de futuras maniobras económicas de sostenimiento de la economía real, tales como el apoyo a la obra pública y la asistencia a las provincias.

-Además, como en Argentina quedan otros USD 1.500 millones sin haberse usado, correspondientes al Stand-By vigente, el dinero disponible desde el FMI para los próximos meses se acercaría a los USD 5.000 millones. 

-En paralelo, Martín Guzmán, podría solicitar una ampliación de los vencimientos y el pago de los USD 44.000 millones en más cuotas. Desde el ministerio de Economía, figura un plazo de gracia de cuatro años que le permita al país tomar impulso para comenzar a pagar en 2024.

-Sin embargo, tal como lo ha hecho antes, el organismo multilateral podría atar los desembolsos a determinados objetivos que el país sudamericano debería cumplir, como reducir el déficit fiscal

-Durante la pandemia, este se ha incrementado de forma importante, colocando a Argentina en una situación de incertidumbre sobre el devenir posterior al Covid. La reducción del déficit fiscal es clave para que la nación pueda pensar en estabilizar la economía, pagar a los acreedores (tanto privados como el FMI) y promover el crecimiento.

-Hace apenas unos días el presidente Alberto Fernández aseguró que el país no está en condiciones para aceptar ninguna condicionalidad del FMI. “Le vamos a pedir que confíen en nosotros porque no podemos ajustar y porque sabemos que vamos a cumplir con nuestras obligaciones”, indicó el mandatario. 

-Para la consultora Torino Economics, ir a negociar bajo esa premisa podría complicar el panorama, entendiendo que no hay un marco macroeconómico sólido y sustentable que garantice la recuperación efectiva.