El Fondo Monetario Internacional ( FMI) aclaró que “aún no comenzaron” las discusiones sobre un nuevo programa con la Argentina. Aún así, reiteró que el organismo tiene "esperanza" respecto a que el país logre un acuerdo para la reestructuración de la deuda con los acreedores privados para llegar a la sostenibilidad.

"Tenemos un diálogo muy activo y constructivo con las autoridades argentinas. Buscamos apoyar a Argentina y al pueblo argentino tanto como podamos; pero en esta etapa, no hemos comenzado, quiero ser claro, no hemos comenzado las discusiones sobre un nuevo programa respaldado por fondos para Argentina", enfatizó el vocero del organismo Gerry Rice, durante una conferencia de prensa esta mañana.

El  FMI mantiene congelada la suerte del programa vigente, a través del cual giró desembolsos al país por US$ 44.000 millones, y la Argentina deberá renegociarlo, o suscribir otro, para hacer frente al repago de los préstamos del organismo.

"Como siempre, esa será prerrogativa de las autoridades argentinas", refirió Rice al respecto. Sin embargo, la Argentina ya formalizó su intención negociar un nuevo programa con el FMI cuando presentó la oferta de canje de deuda ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC).

En cuanto al canje de deuda con los bonistas extranjeros privados, Rice insistió en que en el organismo están "alentados por la voluntad de todas las partes de continuar participando y encontrar un consenso”.

Tenemos la esperanza de que se pueda llegar a un acuerdo que restablezca la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad en Argentina y allane el camino para un crecimiento económico fuerte e inclusivo", afirmó el portavoz.

Además, recordó el análisis técnico del Fondo sobre la última oferta argentina presentada a los acreedores, que se conoció hace un par de días, donde expresó que es "consistente" con el análisis de sustentabilidad de la deuda que realizó el organismo en marzo último.

Kristalina Georgieva, titular del Fondo, dio ayer un nuevo empujón para la concreción de un acuerdo entre la Argentina y los acreedores, al sostener: "El objetivo es reestructurar la deuda de una manera que Argentina pueda pagarla. Nadie se beneficia de un país que cae al precipicio de la deuda".

Durante un encuentro organizado por The Washington Post, argumentó que, si no se llegara a un arreglo, "el país quedaría excluido de los mercados, la economía sufriría, la gente sufriría y los acreedores no recuperarían su dinero", por lo cual concluyó que "en ocasiones, es necesario realizar una reestructuración reflexiva".