La pandemia representó este año el período en que las mujeres quedaron aún más excluidas de la economía formal, con una baja histórica de su participación activa, y ese fenómeno continuará el año que viene.

Sin embargo, este 2020 se recordará también como el año en que se logró el primer Presupuesto con perspectiva de género, de cara al 2021. Se trata de una apuesta del Gobierno para trazar una línea de gestión concreta en este sentido, que “empieza a también derramar hacia los procesos internos” en las provincias y otras áreas, “y quienes arman los presupuestos empiezan a mirar con otros ojos” las políticas que evalúan, planteó a BAE Negocios Mercedes D’Alessandro, titular de la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía, lanzada el 9 de marzo pasado.

Mediante el sistema de etiquetado de Presupuesto con Perspectiva de Género (PPG), se logró identificar 55 iniciativas que se enmarcan en esta mirada en 13 ministerios distintos. D’Alessandro responde si es posible que en un futuro haya políticas que reduzcan las brechas entre hombres, mujeres y personas LGBTIQ+ en todas las carteras del Gabinete y hacia dónde avanza la Argentina, con muchas iniciativas y programas dentro de las áreas del Estado que hoy, sin proponérselo, ayudan a reducir las desigualdades.

—¿Cuál es el rol del etiquetado de PPG en el Presupuesto 2021?
—Es una metodología que trabaja en lograr que las mujeres alcancen su autonomía en situaciones de violencia y otras más. Pero lo que encontramos es que todavía es medio escueta, porque no permite tener una lectura más global de lo que son las brechas de género. Tampoco permite etiquetar todas las políticas que se han hecho con perspectiva de género desde el Gobierno nacional. Además, tiene que ver con una problematización que tiene que hacer el mismo Estado: cuando cada ministerio construye su presupuesto, tenés personas a cargo que deberían estar aprendiendo qué es la perspectiva de género para poder identificar fácilmente qué partidas de esos presupuestos cierran las brechas de género. Quizás hay áreas en las que nosotras no pudimos identificar políticas de género, pero que sí las tienen.

—¿En qué áreas donde no se hicieron etiquetas esta vez o que están muy masculinizadas consideran que deberían empezar a implementar más políticas de género?
—No lo leemos como un ‘todo o nada’, sino que lo vemos como algo que está en construcción. Por ejemplo, los ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura presentaron cada uno su Gabinete para la Transversalización de las Políticas de Género. De eso no está nada etiquetado, quizás el año que viene lo podemos etiquetar, identificarlo mejor, y nos sirve para tener una lupa más grande, o como puntapié para tener una referente ahí adentro que nos permita avanzar con este proceso al interior del ministerio. La lectura de los PPG es algo que empieza a evolucionar y a tomar más fuerza a partir de este primer Presupuesto Nacional con perspectiva de género. Empieza también a derramar hacia los procesos internos, y quienes arman los presupuestos empiezan a mirar con otros ojos y a tratar de trabajar en esto. Lo mismo con las provincias: un montón están avanzando en iniciativas de presupuestos con perspectiva de género, como Entre Ríos, Chubut, Neuquén, Santa Fe, la provincia de Buenos Aires.

—¿Qué políticas que no están etiquetadas como PPG tienen esta impronta?
—Hay un montón de políticas que no están etiquetadas: el Potenciar Trabajo del Ministerio de Desarrollo Social tiene una de las partidas más grandes dentro del ministerio, y ahí adentro tenés políticas destinadas a revalorizar las tareas de cuidados comunitarias. Y así tenemos un montón, que quizás son programas muy específicos dentro de uno que hay que ponerle la lupa y trabajar para mirarlos.

—¿Es posible que todos o la gran mayoría de ministerios y políticas públicas tengan una mirada de género, por más que no estén orientadas a mujeres y personas LGBTIQ?
—No sé si todos podrían tener perspectiva de género, pero sí vamos a ir avanzando para que podamos ver el impacto de género que tienen las políticas. Nosotras no podemos obligar a nadie, tiene que ser una decisión muy central del Gobierno que esto realmente sea así. Sí hay una pretensión y un compromiso: hay un Gabinete Nacional de Transversalización de las Políticas de Género, encabezado por Santiago Cafiero, que nuclea a todos los ministerios. Después hay que ver qué significa eso en una serie de espacios, y si todas pueden tener o no. Lo que sí hay identificadas son las brechas de desigualdad, que queremos cerrar, y para eso necesitamos herramientas concretas y partidas presupuestarias.

—¿Qué situaciones de violencia de género económica y dificultad de acceso a la economía formal por parte de mujeres y diversidades es más urgente resolver hoy?
—Creo que la pandemia está golpeando mucho a la inserción económica de las mujeres. Hay una caída de la participación de mujeres en la población económicamente activa, que nos está dejando en pisos históricos. Eso es un dato que estamos tomando con un grado de alerta importante: mientras la escuela, los espacios de cuidado y socialización de niños y niñas sigan cerrados o no estén abiertos en su normal funcionamiento, tenemos una cuestión. Ya entramos a la pandemia con una crisis de los cuidados que se profundizó, y que puede ser un obstáculo para que las mujeres vuelvan a trabajar. Hay programas que se están pensando desde la óptica de la protección, como el Acompañar del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, que pretende ser una medida de contención para las que son víctimas de violencia de género.

—¿Considerás necesario y a la vez posible que se reconozca a las mujeres por su trabajo de cuidados, en los que son la gran mayoría?
—Sí, de hecho en el Potenciar Trabajo se reconoce a las mujeres por las tareas de cuidados sociales, a las trabajadoras de comedores populares por ejemplo.

—¿Y por las tareas de cuidados realizadas en el hogar?
No está planteado un salario para las amas de casa, no me animaría a decirlo. Esa es una pregunta para el Ministerio de las Mujeres.

—Con las posibles condiciones que podría pedir el Fondo Monetario Internacional para el acuerdo por la renegociación de la deuda, ¿puede haber algún retroceso en esta materia?
—Hoy por hoy no tenemos ningún tipo de condiciones. Es un programa que se está negociando desde la perspectiva argentina, en que la Argentina está trabajando acerca de cuál es la propuesta que se va a llevar para negociar. Pero no hay ningún set de condiciones que hay que cumplir, por el momento. En este momento, la renegociación no representa ningún obstáculo porque no estamos bajo ninguna condición.

—¿Qué evaluación hacen de estos primeros meses de la Dirección de Economía y Género?
—Nos propusimos tener una lectura de los principales indicadores económicos con perspectiva de género para que sirvan de base a la hora de pensar y definir políticas económicas, y eso lo hicimos. Participamos en la mesa de trabajo del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), por ejemplo. Y la otra línea que nos planteamos fue trabajar en un presupuesto con perspectiva de género que integrara todas estas miradas de una manera concreta, trabajando con todos los ministerios para que se construya colectivamente, no que sea sólo una etiqueta, como era antes, sino un proceso. Propusimos cerrar la brecha de desigualdad como uno de los principios del Presupuesto, y logramos que por primera vez en la historia un presupuesto nacional diga que tiene como objetivo cerrar las brechas de la desigualdad, y en la primera página. Es un hito, es algo que recién empieza y va a ser una herramienta muy potente para discutir qué políticas queremos llevar adelante, ver qué funciona, qué no, hacer un mapeo de quiénes invierten y quiénes no.

Más notas de

Martina Jaureguy

Ni Una Menos: La violencia de género no siempre es física, ¿cómo identificar sus diferentes tipos?

Se cumplen seis años de la primer marcha Ni Una Menos, el 3 de junio de 2015

Cómo la copita menstrual ayuda a reducir la desigualdad

Carolina Zotta es la creadora de la comunidad Viva la Copita

La menstruación sustentable avanza en la agenda legislativa

Copa menstrual vs tampón. Los productos descartables generan 132 mil toneladas de basura al año

Una periodista de 23 años murió por Covid: tristeza y dolor en Lomas de Zamora

Una periodista de 23 años murió por Covid: tristeza y dolor en Lomas de Zamora

Femicidios en pandemia: redes, presupuesto y deconstrucción para combatir la violencia

Las llamadas a la línea 144 se dispararon a partir de abril de 2020, con la cuarentena

Publicidad: qué pueden hacer las empresas con la pesada mochila de los estereotipos masculinos en los más chicos

"Sin Mochilas" es uno de los spots que buscan desterrar los mandatos de masculinidad

En Arsat también despega la equidad de género

Anabel Cisneros en el centro. A la derecha, la ministra de las Mujeres, Elizabeth Gómez Alcorta, y a la izquierda Micaela Sánchez Malcolm, secretaria de Innovación Pública

Diversidad de género en ciencia y tecnología, ¿el motor de la recuperación post-Covid?

En Argentina, sólo 16% de las personas inscriptas en carreras de Informática son mujeres

Comenzó a pagarse el programa Acompañar para casos de violencia de género: ¿Cómo cobrarlo?

Anses y Potenciar Trabajo cumplen roles fundamentales para el programa Acompañar

Cómo cambió el interés de los argentinos sobre la cuarentena y el coronavirus, según sus búsquedas de Google

Google muestra cómo crece la popularidad de un tema y permite reflejar dudas, miedos y preocupaciones