Horas de tensión: cómo se negoció el levantamiento del paro de colectivos

Tras señalar a los empresarios del transporte de “parásitos” y sugerir podrían acusarlos de un “delito”, el ministro los invitó a negociar: “La mesa está tendida”

Horas de tensión se vivieron en el Ministerio de Economía sobre la tarde luego de que el ministro y candidato de UxP, Sergio Massa, convocara junto con Kelly Olmos, su par de Trabajo, y Diego Giuliano, su par de Transporte, a una reunión con representantes de los trabajadores y de los empresarios del transporte automotor de pasajeros para destrabar el paro de colectivos que paralizó la Ciudad y el Gran Buenos Aires este viernes, así como en Tucumán, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Formosa y Misiones. Al cierre del encuentro, Massa les pidió a las partes devolverle “el bondi a la gente” a partir de las 17:30 de forma inmediata y seguir las negociaciones el próximo lunes. “La mesa está tendida”, dijo.

La medida de fuerza, estimaron fuentes oficiales, dejó a pie a 4 millones de trabajadores en el último día hábil de la semana y repercutió en el ausentismo laboral y escolar. Por eso, al cierre de la jornada, el Ministerio de Trabajo sacó una resolución que obliga a las empresas a no descontarles a los trabajadores el presentismo en caso de ausencia. En su cuenta de twitter, la ministra aseguró que  los trabajadores cuya movilidad se haya visto afectada "conservarán el derecho al goce íntegro de sus ingresos habituales".

La reunión llegó tras meses de reclamos de las empresas del sector que vienen denunciando con cartelería en las unidades y mediante el "índice bondi" de AAETA que los subsidios y las tarifas no cubren la totalidad de los costos del colectivo, solo los costos operativos. El conflicto escaló con la resolución oficial de otorgar los aumentos de salarios en el marco de las paritarias sin, de acuerdo a las empresas, el inmediato incremento proporcional de los subsidios, razón por la cual, el aumento no llegó a los trabajadores y la UTA  llamó a la retención de tarreas durante 24 horas. De allí que más temprano, en declaraciones desde un acto de campaña en San Fernando, el ministro les apuntara a los empresarios como "parásitos del Estado" y repudiara la medida de fuerza por considerarla "extorsiva".

La posición del Estado, en cambio, es que los subsidios girados cubrían la totalidad del aumento salarial, aunque no el monto pretendido por las empresas. Por eso, al cierre del encuentro y con tono conciliador, Massa aseguró que "la retención de dinero del Estado que es de los trabajadores puede constituir un delito".

El problema de fondo, señalan los empresarios, radica en que al menos el 85% del costo del boleto lo está pagando el Estado mediante subsdios a las empresas y una parte menor se cubre con la tarifa y la porción subsidiado tiene un desfasaje de entre 60 y 90 días en su actualización, lo que -inflación mediante- repercute en el porcentaje de cobertura de los subsidios. Los cálculos de las empresas hablan de un boleto medio en torno a los $50 cuando el costo real ronda los $335 para el Área Metropolitana de Buenos Aires. De allí, que, si bien los costos operativos de las empresas quedan cubiertos, las utilidades empresarias no alcanzan a cubrir el costo de renovación de la flota en los términos que exige la ley. En otros términos, en el corto plazo pierden los usuarios por la caída en la calidad de la prestación y el envecimiento de la flota, pero en en el mediano plazo se descapitalizan las empresas.

La posición del Estado, en cambio, prioriza la prestación del servicio y los salarios sectoriales. Por eso, Sergio Massa, pidió llegar a un acuerdo consensuado con las partes involucradas e invitó a los actores a continuar  las negociaciones a partir de la semana próxima: "Sabemos que el sector transporte es un sector que tiene dificultades, que muchas veces en la renovación de cubiertas necesita que miremos el costo de importación y los impuestos, o que necesita que miremos el combustible y los impuestos que tiene el sistema de combustibles", dijo.

"Desde el lunes va a haber una mesa tendida para ir buscando solución a los problemas que tienen las empresas de transporte. Queremos empresas fuertes, queremos servicios públicos que la gente pueda pagar, queremos trabajadores con buenos salarios. Y queremos que todo sea fruto y producto del consenso y del diálogo, no de la extorsión. No de la presión, sí de una discusión sana y sincera donde aparezcan los problemas y el Estado pueda aportar soluciones", agregó.

Del encuentro también participó el ministro provincial de Transporte, Jorge Donofrio, Roberto Fernández  de la UTA, José Troilo de CEAP, Mario Vaca de CETUBA. de
Fabián Ferreira  de Ceutpba y Roberto Rodríguez de CTPBA.

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