"Impossible, Toto, impossible": la reacción de Georgieva al plan de déficit cero de Luis Caputo
Daza reconoció que, antes de formar parte del equipo económico, descreía de las posibilidades de llevar a cabo el ajuste fiscal que hizo Luis Caputo. Contó una anécdota sobre las conversaciones con el FMI
El viceministro de Economía, José Luis Daza, destacó hoy el “conocimiento muy profundo del sistema financiero argentino” que tiene el equipo que secunda al ministro Luis Caputo, y recordó la falta de confianza de “la academia” y el mundo económico en general en el gobierno del presidente Javier Milei respecto a su propósito de terminar con el déficit fiscal de manera inmediata.
En una conferencia virtual organizada por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daza hizo referencia al primer contacto que Caputo tuvo con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, que le manifestó su desconfianza en el logro de las metas fiscales del por entonces flamante gobierno.
“Kristalina dijo: ‘impossible, Toto, impossible’”, aseguró el secretario de Política Económica, en referencia al objetivo de eliminar el déficit fiscal de manera abrupta en enero de 2024 y no en forma paulatina. Sin embargo, “el programa funcionó” y el Gobierno consiguió desembolsos.
Daza sostuvo que esa desconfianza no era solo del FMI sino que “había un consenso en torno a que no se podía hacer un ajuste como el que se hizo” y en ese sentido puso de relieve la “desconexión en la academia, en la que yo mismo me incluía”, meses antes de sumarse al gobierno en septiembre de 2024.
“En las primeras conversaciones con el FMI hubo una divergencia muy grande, sobre todo en política monetaria”, indicó, a lo que sumó la discrepancia que también expresaron en el Banco Mundial.
Pese a esas posturas de los organismos internacionales, Daza valoró que “el equipo económico decidió no hacerle caso al Banco Mundial y estuvo en lo correcto, el programa funcionó”.
Más rápido de lo que se esperaba
En un repaso de las primeras medidas económicas, Daza señaló que con “la primera devaluación” del 13 de diciembre de 2023, “se validó un alza de precios que ya estaba en el sistema” y que como pasos siguientes para contener la inflación “quedaban dos fuentes; el déficit fiscal y los pagos de intereses del Banco Central”
Al relatar la experiencia en ese aspecto, resaltó que Caputo, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y sus colaboradores “tuvieron éxito en contener ese flujo y hubo una desinflación más rápida de lo que todos los analistas esperaban”.
Del “impossible” al desembolso
En cuanto a las diferentes etapas de la política monetaria, caracterizada en un primer momento por el cepo cambiario y seguida por la “emisión cero” y la devaluación en base al crawling peg, Daza aseveró que la adopción del régimen vigente de flotación entre bandas era una meta que ya estaba presente en los primeros días de gestión.
“Toto estaba convencido, aunque no lo crean, desde mucho antes que había que ir a un tipo de cambio flexible; queríamos salir del cepo y del crawling peg lo antes posible e ir hacia un sistema de bandas”, manifestó.
Para contar con el financiamiento necesario, se llevó la propuesta de flotación cambiaria al FMI y Daza recordó que le dijo a Caputo que se necesitarán USD 20.000 millones con disponibilidad para usar en el techo de la banda.
El monto no contaba con el visto bueno de los técnicos del FMI, pero la intervención de Georgieva fue decisiva, ya que, según Daza, le expresó a Caputo: “cuando te conocí me dijiste que ibas a cerrar el déficit en un mes, así que ahora te creo”.
- Com.Ven.Var. %

