En la recta final de la renegociación de la deuda externa, el Gobierno cosechó nuevos apoyos empresariales para su propuesta de canje que prevé un período de gracia de tres años y una quita del 62% en intereses y del 5,4% en capital. "La oferta recientemente presentada por las autoridades nacionales es razonable, ya que concilia el lógico interés de los tenedores de títulos por cobrar sus acreencias con las reales posibilidades de pago de nuestro país", señaló ayer en un comunicado la Cámara de Comercio y Servicios (CAC).

Se trata del tercer espaldarazo público de una entidad del G6, el grupo que reúne a las principales cámaras empresariales del país. Ya se habían pronunciado la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA). Y, si bien aún no se manifestó públicamente, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Iván Szczech, le adelantó a BAE Negocios que ellos también apoyarán al Ejecutivo.

Del otro lado de la grieta que abrió la deuda en la cúpula empresaria quedaron la Sociedad Rural y la Bolsa de Comercio, que aún no se pronunciaron.