El regreso de medidas más estrictas para la circulación de personas y el funcionamiento de negocios y empresas, que tuvieron vigencia entre el 22 y el 30 del mes pasado, habrá de impactar en la trayectoria del nivel de actividad, aunque los datos preliminares de mayo anticipan que el freno sería menos intenso que el experimentado en marzo de 2020, cuando el PBI cayó un 10,5% con relación a febrero.

De todos modos, para el balance del impacto de la nueva ola de Covid sobre el nivel de actividad será necesario transitar estas semanas de junio para constatar que las medidas de restricción mantienen la característica del mes pasado y se pueden evitar normas más severas.

En caso de que junio se parezca a mayo en materia de restricciones, entonces el segundo trimestre podría estar registrando una caída del PBI cercana al 2,5% con respecto del primero (desestacionalizado), anulando buena parte del rebote verificado en el arranque de 2021.

Así, el PBI estaría volviendo en junio de este año a registros similares a los del cuarto trimestre de 2020

La recaudación de impuestos asociados al mercado interno descendió 5,3% en moneda constante en mayo respecto de abril, luego de haber caído 1,6% en ese mes con respecto a marzo.

Se trata de datos mensuales, que no computan solo lo ocurrido durante la última parte de mayo, cuando el freno a la actividad fue mucho más intenso

Es posible que este fenómeno esté anticipando un agotamiento de la recuperación de la demanda observada en los meses previos, pero también (factor no excluyente) la fatiga financiera de cada vez más contribuyentes, abrumados por la presión impositiva.

Hay un desfase creciente entre los "bienes salario" y los ingresos de los trabajadores, y también un fuerte encarecimiento (medido en dólares financieros) de bienes de consumo durable y del costo de la construcción, entre otras opciones de aplicación de los ahorros

Luego de un marzo que mostró un crecimiento de 2,4 % en términos reales respecto de igual mes de 2019 (el año prepandemia), la recaudación de impuestos asociados al mercado interno cayó en abril un 3,7%, para profundizar el descenso a 7,7% en mayo, siempre contra igual mes de 2019. Se trata de un cambio de 10,1 puntos porcentuales de marzo a mayo.

De este modo, el freno en la actividad que surge de estos primeros datos podría estar adelantando que la demanda ya no puede convalidar el ritmo de inflación mensual del 4 % en el que se instaló la economía desde octubre de 2020

De acuerdo con Our World in Data, en Argentina, con datos hasta el 31 de mayo, se han aplicado 27 vacunas cada 100 habitantes, mientras que en Brasil se computaban 31,75 vacunas, en Uruguay las dosis aplicadas ascienden a 81,13 y en Chile llegan a 96,6 cada 100.

Las cifras de población inmunizada son menores, porque en la mayoría de las vacunas se necesitan dos dosis

En los primeros cinco meses de 2021, la prudencia fiscal y monetaria, por un lado, y la fuerte mejora de los términos de intercambio, por el otro, se conjugaron para revertir el exceso de pesos y recomponer el menguado stock de reservas netas del Banco Central, que se incrementaron en USD3.600 millones, hasta un nivel de USD7.2000 millones.

Ha sido clave el freno en la emisión monetaria por motivo fiscal, que pasó de $167.000 millones por mes en 2020 a $36.000 millones por mes en el período comprendido entre enero y mayo de 2021.

Sin embargo, la incertidumbre no permite extrapolar esta política a lo que resta del año

La dificultad para proyectar la manera en que los desequilibrios macroeconómicos habrán de ser encarrilados es una de las diferencias más marcadas entre Argentina y buena parte del resto de los países de la región.

Es por esto que no ha sorprendido la reciente estimación de la OECD, según la cual Argentina recién retornaría en 2026 al nivel de PBI per cápita previo al Covid, siendo el más rezagado en términos de recuperación después de Sudáfrica.

En un extremo se encuentra el caso de China, ya que la economía logró recuperar en medio año su nivel previo a la pandemia, seguido por Turquía, con tres trimestres. Dentro de los países que actualmente se encuentran en niveles de PBI per cápita del cuarto trimestre de 2019 aparecen Irlanda, Corea, Rusia y Estados Unidos.

Luego se destaca el caso de Chile, que hacia fines de 2021 recuperaría su nivel económico previo a la pandemia, seguido por un gran pelotón de países desarrollados que se estima alcanzarían la recuperación en 2 o 2 años y medio. Por último, en el otro extremo se encuentran varios países emergentes, como es el caso de México (3 años y 3 trimestres) y de Sudáfrica (5 años).

Según las proyecciones de OECD, Argentina recuperaría su nivel de PBI per cápita previo a la pandemia recién en 2026, casi siete años después de la irrupción del coronavirus.

Complejidad

Además de la cuestión sanitaria, otro vector que hace más compleja la estimación de las variables vinculadas con el nivel de actividad tiene que ver con el hecho que, a nivel sectorial, existe una rara combinación de rubros en los que las empresas han estado acumulando inventarios, junto con otros sectores en los que subsisten cuellos de botella por la falta de insumos y de piezas.

Adicionalmente, un tercer factor por el que no es sencillo anticipar la magnitud de los impactos de la "nueva ola" tiene que ver con el hecho que dentro de los sectores más afectados por el distanciamiento social pueden encontrarse muchos casos en los que las reservas financieras se han agotado (y/o las expectativas se han derrumbado).

Los promedios pueden esconder muchas de estas situaciones. No hay que olvidar que hay segmentos que se encuentran todavía muy lejos de los guarismos de ventas previos al Covid, caso de hoteles y restaurantes, servicios personales, ciertas franjas de comercio y transportes. A su vez, también es desigual el impacto según se trate de sectores formales o informales, cuentapropistas o empresas arraigadas, etcétera. Y la ponderación que tienen los sectores más afectados, que incluye hoteles, restaurantes, servicios personales y demás, se acerca a un 30% del PBI, mientras que, en el otro corte, hay que tener en cuenta que se contabilizan 4,9 millones de cuentapropistas, y que el empleo informal entre los asalariados supera los 5 millones de personas.