Los que pierdan el subsidio tendrán un aumento promedio de $1.200
La nueva segmentación de subsidios a las tarifas energéticas que impulsó el ministro de Economía, Sergio Massa, como señal de reordenamiento fiscal, representará un ahorro de $47.500 millones para este año
La secretaria de Energía, Flavia Royón, informó que el aumento promedio entre servicios de electricidad y de gas para los usuarios residenciales que perderán el subsidio será de $1.200. Por su parte, la titular de Aysa, Malena Galmarini, comentó que el incremento promedio será de $1.000 en el caso del agua.
Royón indicó que "el aumento promedio en materia de energía va a estar alrededor, sumando energía eléctrica y gas, de los $1.200", aunque aclaró que eso estará atado al consumo de cada hogar.
Mientras tanto, habrá subas menores para los usuarios de ingresos medios, mientras que la tarifa social no tendrá cambios, al menos en lo que resta del año. Aún queda un universo de usuarios que no se inscribió en el RASE para no perder la asistencia y el Gobierno lo mantendrá abierto durante los próximos días para terminar de incorporar a aquellos que lo necesiten.
En cuanto al agua, aún resta un aumento de tarifas de 10% para todos los usuarios con las boletas de octubre. A partir de noviembre se quitará el subsidio utilizando una segmentación geográfica. Actualmente, los usuarios de agua en el AMBA pagan solo un 36% del costo del servicio.
De acuerdo con los anuncios realizados, las zonas residenciales se dividirán en alta, media y baja.
- En el segmento alto, la factura promedio pasará de $841 a $2.099 en julio de 2023; en el nivel medio, de $744 a $1.873.
- En el nivel medio bajo, de $707 a $1.500
- La tarifa social continuará en $206 y los usuarios no residenciales pasarían a pagar de $1.814 a $7.026, por lo que sufrirán las mayores subas.
- Com.Ven.Var. %

