Hoy comenzó el tramo final de la negociación de la deuda externa. Mientras el Gobierno calibra el diseño final de la enmienda a la oferta que presentará en los próximos días en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) y que rondará los USD50 de valor presente neto (VPN) bajo el paraguas que abrió ayer el FMI, el mercado afina sus números y se abre la duda sobre si alcanzará para conseguir las mayorías necesarias para gambetear futuras demandas en los tribunales de Nueva York. Pese a que predomina el optimismo, algunos analistas ven una jugada al límite del Ejecutivo con final incierto y otros sostienen que un endulzante podría terminar de cerrar la brecha.

De acá al 12 de junio, el nuevo límite fijado para ingresar al canje, el ministro de Economía, Martín Guzmán, enviará a la SEC la enmienda final a la oferta. El día que se formalice la oferta definitiva comenzará a regir un nuevo plazo de diez días, el tiempo mínimo que debe estar abierta según la regulación estadounidense.

Entretanto el Ejecutivo continuará la negociación para llegar a esa instancia con el mayor volumen de apoyo posible de parte de los acreedores. Para ello concederá una propuesta 10% mayor a la que presentó en abril en la Quinta de Olivos. Aunque es posible que aun así la enmienda llegue con el aval de algunos bonistas y el rechazo de otros. En ese caso, se activará el poroteo de las adhesiones para ver si finalmente se alcanza el piso que imponen las cláusulas de acción colectivas (CAC), del 66% en los bonos emitidos por Mauricio Macri y del 85% en los surgidos del canje 2005, que garantizarían un horizonte sin litigios.

De momento, las pretensiones de los dos agrupamientos más duros se ubican unos USD3 ó USD4 por encima del tope de USD50 que marcó ayer el FMI. Se trata del Grupo Ad Hoc, liderado por Blackrock e integrado por otros grandes fondos como Fidelity y Ashmore, y el Exchage, encabezado por Monarch y con poder de bloqueo en los títulos emitidos en la última reestructuración. “El Gobierno tiene la tarea de superar esa diferencia”, desafiaron.

En tanto, el algo más moderado Comité de Acreedores de Argentina, que componen Greylock, Gramercy, Fintech y otros fondos, aseguró que su última contraoferta "se alinea con los supuestos macroeconómicos" del FMI y reclamó “una resolución consensuada entre las partes".

En este escenario, el socio de Delphos, Santiago López Alfaro, consideró que la intención del Gobierno de cerrar en USD50 -descontado a una tasa del 10%- “es una jugada fuerte” que podría abrir grietas en los clubes de bonistas. “Los dos grupos más duros están pidiendo más que eso. Probablemente esto pueda partir los comités pero va a haber incertidumbre sobre si se va a llegar a las mayorías necesarias para activar las CAC porque es un número que está justo en el límite”, afirmó en diálogo con BAE Negocios.

Por su parte, el analista financiero Diego Sacerdote es optimista sobre las posibilidades de un acuerdo, fundamentalmente en los bonos Globales, tras la señal del Fondo que amparó a Guzmán para ofrecer un poco más sin salirse del marco de sustentabilidad. “A USD50 los acreedores no van a agarrar, se necesita algo más. Pero hay chances de sumar otros elementos que terminen de cerrar la brecha”, señaló.

Para Sacerdote, la clave estaría en la inclusión de un cupón PBI para todos los títulos. Se trata de un instrumento que, como el que se utilizó en el canje de 2005, se activa si el crecimiento supera un umbral determinado. Fue incluido por el Grupo Ad Hoc y el Exchange en su última contraoferta para los bonos Discount y la segunda versión de la oferta oficial puso como elemento a discutir.

El cupón PBI que propusieron los fondos valía USD7 adicionales y tenía una estructura legal que el Gobierno no va a aceptar, pero se podría armar otro diseño que valga unos USD3 y salde las diferencias”, dijo el analista. En ese sentido, señaló que las proyecciones de crecimiento sostenido del 1,7% que trazó Economía para el período 2023-2030 permiten pensar en un instrumentos así.

Consultado por este diario, Sacerdote consideró que otra variante sería cancelar al momento el acuerdo los USD503 millones de los intereses vencidos de los Globales 21, 26 y 46 cuyo impago colocó al país en default. Según Sacerdote, esto podría arrimar posiciones en el Global 21, un título que concentran principalmente Fidelity y Ashmore, dos de los fondos más duros. Claro que esto implicaría destinar más del 5% de las reservas de las reservas netas, que hoy están en caída libre, en momentos en se necesita más recursos para financiar el paquete de medidas para mitigar el impacto económico y social de la coronacrisis.

Que la oferta aproxime su valor presente neto hasta los USD50 eleva las chances de participación de.muchos acreedores ya que alrededor de dicho nivel estaban sus pretensiones", planteó el economista Gustavo Ber. Aunque aclaró: "Aun así, habrá que ver el nivel de aceptación que alcanzaría ya que es importante evitar que queden holdouts en el camino. Para ello resulta indispensable que se activen las CAC, incluso de los títulos del canje 2005 que requieren un 85% de adhesión, ya que sino se abrirían litigios en Nueva York".

Quien también se mostró optimista es el exdirector para el Hemisferio Occidental del FMI, Claudio Loser. "El hecho de que los plazos se corren quiere decir que se sigue trabajando y está bien. Las distancias se han reducido. En los últimos minutos de una negociación siempre se da la mayor tensión, ese proceso estamos atravesando", planteó el economista argentino en FM La Patriada. Y remató: "No sé si habrá una solución este mes pero se está muy cerca de un acuerdo".

En la misma línea, se expresó otro argentino ligado al Fondo, el actual representante del país en el directorio, Sergio Chodos. "No soy pesimista. Hay un proceso de curvas que se van acercando lentamente. Y creo que la Argentina podría mover un poquito más la última oferta", enfatizó el funcionario.

Su apreciación estuvo en línea con la evaluación dada a conocer este lunes por el FMI. En ella, consideró que la oferta extraoficial presentada por Guzmán a los bonistas la semana pasada estaba dentro del marco de sustentabilidad y que “existe sólo un margen limitado para incrementar pagos a los acreedores privados y al mismo tiempo cumplir con los umbrales de deuda y servicio de la deuda estimados por el personal técnico del  FMI". En off, fuentes allegadas al organismo confirmaron que el tope es USD50.

Más notas de

Juan Strasnoy Peyre

Supercepo: afloja el dólar paralelo pero el Central vuelve a vender reservas por baja oferta

Pese al supercepo, el Central no logra frenar la venta de reservas

FMI sobre el Presupuesto y el ajuste del cepo al dólar: "Estamos evaluando las medidas y las discutiremos con el Gobierno"

El FMI dice que discutirá con el Gobierno el ajuste del cepo

Dólar: el Gobierno asegura que el salto estaba previsto y espera que la brecha afloje

Dólar: el Gobierno asegura que el salto estaba previsto

Pese al endurecimiento del cepo al dólar, el Gobierno consiguió $14.000 millones para el Tesoro

Pese al cepo recargado, Economía consiguió $14.000 M

Dólar: con un ajuste del cepo, el Gobierno apuesta a bajar la brecha y cortar la sangría de reservas

Con un ajuste del cepo, buscan cortar la sangría de reservas

Deuda en pesos: Economía sale al mercado para refinanciar vencimientos y sumar fondos frescos que alivien al Central

La Secretaría de Finanzas, a cargo de Diego Bastourre, realizará este miércoles otra licitación

Primer día sin parking: los nuevos bonos cayeron hasta 1,5% y el CCL superó los $130

¿Qué pasó con el dólar y los bonos en el primer día sin parking?

El Gobierno envía el martes al Congreso un presupuesto con foco en la reactivación pero con prudencia fiscal

Reactivación y prudencia fiscal, las claves del presupuesto

FMI sobre la negociación con el Gobierno: "Escuchamos sus prioridades y compartimos sus objetivos"

¿Qué dijo el FMI sobre la negociación con el Gobierno?

Economía colocó $84.558 millones y obtuvo casi $15.000 millones de recursos netos para el Tesoro

Deuda en pesos: Economía captó fondos extra por $15.000 M