INESTABILIDAD

Para el FMI la economía global "navega por aguas agitadas" y advierte por un mayor riesgo de recesión

El Fondo Monetario Internacional adelantó que el crecimiento de la economía mundial para 2023 será menor al 2,9%. Según Kristalina Georgieva, habrá una "mayor volatilidad" económica producto de la inflación 

El mundo recibió un adelanto no muy alentador de lo que será la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), a celebrarse la semana próxima. La directora del organismo de crédito multilateral, Kristalina Georgieva, anticipó que el Fondo rebajará su previsión de crecimiento mundial del 2,9% para 2023.

El motivo principal de esta decisión está en los crecientes riesgos de recesión e inestabilidad financiera que acechan a las economías globales azotadas primero por la pandemia del Covid-19 y después por la guerra entre Rusia y Ucrania, que impactó en los elevados precios de los alimentos y de la energía, según Georgieva. 

La semana que viene en Washington se celebrará la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial de la que participará el ministro de Economía, Sergio Massa, además de asistir a la cumbre de ministros de Economía y presidentes de Bancos Centrales del G20. Allí, La misión apunta a consolidar apoyos para seguir avanzando con la hoja de ruta para la "estabilización de la economía argentina", fortalecer las reservas y promover más inversiones productivas.

Para el FMI la economía global "navega por aguas agitadas" y advierte por un mayor riesgo de recesión
Georgieva y Massa podrán volver a encontrarse la semana que viene 
Panorama económico complejo

Durante un discurso en la Universidad de Georgetown, en Washington, que tradicionalmente sirve de prólogo a las reuniones, Georgieva reconoció que "la economía mundial es como un barco en aguas agitadas".

"Ya hemos rebajado tres veces nuestras previsiones de crecimiento, a solo el 3,2% para 2022 y al 2,9% para 2023. Y como verán en nuestra actualización de Perspectivas de la Economía Mundial la próxima semana, rebajaremos el crecimiento para el próximo año", dijo la directora del Fondo aunque se limitó al anuncio y no dio ninguna nueva cifra.

En esa línea, Georgieva sostuvo que el viejo orden, caracterizado por las bajas tasas de interés y la baja inflación, estaba dando paso a otro en el que "cualquier país puede desviarse del camino con mayor facilidad y frecuencia".

 

"Estamos experimentando un cambio fundamental en la economía global, pasando de un mundo de relativa previsibilidad a un mundo con más fragilidad: mayor incertidumbre, mayor volatilidad económica, enfrentamientos geopolíticos y desastres naturales más frecuentes y devastadores", destacó en su discurso.

La titular del Fondo señaló también que las mayores economías del mundo como Europa, China y Estados Unidos se están ralentizando, "lo que frena la demanda de exportaciones de los países emergentes y en desarrollo, muy afectados por los altos precios de los alimentos y la energía".

Por ese motivo, instó a un mayor apoyo a los mercados emergentes y a los países en desarrollo y apuntó a que las elevadas tasas de interés en las economías avanzadas y la fortaleza del dólar habían provocado salidas de capital.

Recesión latente 

El Fondo Monetario Internacional estimó que los países que representan alrededor de un tercio de la economía mundial verán al menos dos trimestres consecutivos de contracción este año o el próximo, según Georgieva. "Aun cuando el crecimiento sea positivo, se sentirá como una recesión debido a la disminución de los ingresos reales y el aumento de los precios", destacó, poniendo el foco en la inflación.

Al respecto, la directora del organismo aseguró que "la inflación seguirá siendo obstinadamente alta, pero que los bancos centrales deben seguir respondiendo con decisión, aunque la economía se ralentice". "Las medidas fiscales adoptadas en respuesta a los altos precios de la energía deben ser específicas y temporales", agregó.

El Fondo prevé que la producción mundial se reduzca en 4 billones de dólares hasta 2026. Esta cifra equivale aproximadamente al tamaño de la economía alemana y supone un "enorme retroceso", concluyó.

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