El Senado sesionará este jueves desde las 14 y tratará el proyecto de ley de reestructuración de la deuda en dólares emitida bajo legislación local por USD41.714 millones. Tras haber conseguido dictamen favorable la semana pasada en la comisión de Presupuesto y Hacienda, se descuenta su aprobación con apoyo opositor. Luego, se girará a Diputado en busca de una sanción exprés. En el Ejecutivo esperan que entre el 10 y el 14 de agosto ya esté promulgada y poder abrir el período de aceptación cerca de mitad de mes, como adelantó BAE Negocios.

La Cámara Alta también discutirá hoy el proyecto de teletrabajo, que tiene media sanción en Diputados, y el oficialismo buscará aprobar sin cambios. El texto tiene amplio apoyo gremial pero es resistido por las principales entidades empresariales.

¿Qué es el canje local?

El proyecto de canje local fue remitido al Congreso por el Ejecutivo. Involucra bonos y letras en dólares emitidos bajo jurisdicción argentina, y fue elaborado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, y su equipo sobre la base de la última oferta de reestructuración de los bonos bajo legislación extranjera por otros USD66.200 millones que el Gobierno negocia con los grupos de bonistas liderados por el fondo BlackRock.

Ese trato equitativo es clave. Guzmán considera que, aunque se llegue a un acuerdo con los acreedores externos, el país no podrá volver a financiarse en los mercados internacionales a tasas sostenibles en el corto plazo. Por eso, busca potenciar el mercado local como vía para financiar la fuerte ampliación del gasto producto de la coronacrisis.

Parte de eso se logró con el segmento de deuda en pesos, cuya curva de rendimientos está prácticamente normalizada y las colocaciones en moneda local ya permiten refinanciar los vencimientos en pesos y suministrar recursos extra al Tesoro para aliviar una porción de las emisiones del Banco Central. Para terminar de encaminar ese proceso, en Economía consideran clave un canje exitoso de los títulos locales nominados en dólares.

Por eso, el proyecto estipula términos similares a los propuestos para la deuda externa. Esto implica un período de gracia de un año para el pago de intereses, amortizaciones de capital recién a partir de 2025, una quita de capital promedio del 1,9%, una capitalización de los intereses corridos a través de un nuevo bono a 2030 y un fuerte recorte de los cupones, que pasarán del actual promedio del 7,6% al 2,4%.

Los títulos elegibles serán los Discount y Par en dólares bajo ley local, surgidos del canje 2005/2010, que no recibirán quita de capital y tienen un stock de USD8.500 millones; todos los Bonar, que totalizan unos USD30.000 millones; el remanente de Letes por USD2.700 millones; un set de títulos dólar linked (AF20, TV21 y Lelink) por USD85 millones. Alrededor del 55% de las tenencias está en manos de acreedores privados, con fuerte presencia de institucionales, y el resto lo poseen distintos organismos públicos, como el FGS de la Anses y el Banco Nación, entre otros.

Esos títulos, excepto los dólar linked (que están nominados en dólares pero son pagaderos en pesos), serán canjeados por cuatro nuevos bonos en moneda extranjera con vencimiento en 2030, 2035, 2038 y 2041. 

Los tenedores de los Bonar más cortos (hasta 2024) y de las Letes, tendrán la opción de pesificar sus tenencias a través de dos bonos ajustados por CER (inflación) con vencimientos más cortos y sin quita de capital. Se trata del Boncer 2026, que pagará una tasa de CER más 2% anual, y el Boncer 2028, que abonará CER más 2,5% anual.

Los acreedores de AF20, TV21 y Lelink sólo podrán canjear sus tenencias por el Boncer 2026.

Además del diseño equitativo a la actual propuesta de reestructuración externa, el proyecto agregó otra novedad positiva para la deuda local. Incluyó una cláusula RUFO, que garantiza que cualquier mejora en los términos tanto para el tramo local como el extranjero durante los próximos cinco años será reconocida a los que ingresen al canje local. Hasta ahora, la RUFO sólo corría para la legislación foránea. 

Tanto el Gobierno como el mercado esperan una amplia adhesión al canje local. Es que junto a esos beneficios, Guzmán introdujo algunos incentivos a ingresar rápidamente. Por un lado, quienes no adhieran ahora serán reperfilados hasta diciembre de 2021; por otro, quienes entren durante el período de aceptación temprana de agosto capitalizarán intereses corridos hasta el 4 de septiembre, la fecha de liquidación de la operación, y quienes ingresen más tarde sólo recibirán los cupones devengados sólo hasta el 6 de abril.

Con el canje local, el Ejecutivo busca un alivio en los servicios de deuda para el período 2020-2024 de USD30.380 millones, según cálculos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). Sumado al alivio externo de esos primeros años, alcanzaría los USD57.548 millones.

Para todo el perfil de vencimientos, los pagos de deuda en dólares bajo ley local se reducirán en USD4.787 millones. Si hubiera una reestructuración generalizada de los bonos ley extranjera, los compromisos de capital e intereses de este segmento se achicarían en USD34.721 millones. Es decir, la quita de deuda total que se busca con ambos canjes es de USD39.508 millones.