El ex titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, y el ex ministro de Economía, Nicolás Dujovne, quedaron en la mira del presidente Alberto Fernández tras el anuncio durante la apertura de sesiones ordinarias del inicio de una querella por el megapréstamo que el Fondo Monetario Internacional le otorgó al gobierno de Mauricio Macri en 2018.

Estos dos ex funcionarios fueron los que firmaron el Memorándum de Entendimiento con el organismo de crédito multilateral, por medio del cual el país recibió la friolera de 44.000 millones de dólares en el transcurso de un año y medio.

Sin nombrarlo, el mandatario hizo referencia a Sturzenegger y su paso por la Alianza, que le valió un procesamiento en la causa por el Megacanje del 2001.

"Nuestro país ya conoce lo que es estar endeudado. Conoce lo que nos costó 'ser parte del primer mundo'. Conoce también qué fue el 'blindaje' y qué fue el 'megacanje'. En todos los casos aparecen los mismos actores que se repiten con el correr de los años. En todos los casos, los mismos privilegiados que medran con la crisis. En todos los casos las mismas victimas, argentinas y argentinos expulsados a la marginalidad de la miseria", disparó el presidente.

"Para que pongamos fin a las aventuras de hipotecar al país, es necesario que endeudarse no sea gratis y que los responsables rindan cuentas de sus actos y dejen de circular impunes dando clases de economía en el país y en el mundo", machacó Fernández, en referencia a las actividades académicas que sigue desempeñando buena parte del equipo económico de Macri.

La vuelta al Fondo

Ante la imposibilidad de volver a colocar deuda en los mercados internacionales, la administración de Cambiemos acudió a los pies del FMI para poder cubrir hasta el final de su mandato los abultados vencimientos de deuda incrementados durante su gestión, a cambio de una receta recesiva que provocó el hundimiento de la economía, luego agravado por la pandemia de coronavirus.

El Memorándum de Entendimiento con el Fondo fue firmado por unos 50.000 millones de dólares que se irían desembolsando a lo largo de tres años. Sin embargo, apenas a los tres meses y tras la eyección de Sturzenegger del sillón de presidente del BCRA, el gobierno cambiemita debió reformular el programa inicial y la mayor parte de los desembolsos pasaron a concentrarse en 2018-2019, al tiempo que se elevó el monto a 56.000 millones de dólares y se establecía un régimen de "bandas" de flotación para el dólar, que se había vuelto a desbocar a pesar del acuerdo.

En este caso, la segunda carta de intención fue firmada por Guido Sandleris, que en ese momento dirigía el Banco Central, luego del breve paso de Luis Caputo, sucesor de Sturzenegger al frente de la autoridad monetaria, por lo que es de esperar que la investigación también recaiga sobre estas otras dos figuras del macrismo.