Tras una nueva mejora en la oferta de canje, YPF anunció anoche que obtuvo el apoyo del grupo de acreedores Ad Hoc, que nuclea a los grandes fondos de Wall Street, y quedó así a un paso de sellar el canje de deuda bajo legislación extranjera por unos 6.200 millones de dólares. Estos bonistas reúnen alrededor del 45% del bono que vence en marzo y se sumaron al cerca de 30% de aceptación global que la firma había conseguido hasta el viernes. Así, la compañía decidió extender el plazo de cierre hasta el miércoles para intentar que se sumen los acreedores que aún no adhirieron.

BAE Negocios supo de fuentes con conocimiento de las conversaciones que durante el fin de semana YPF recibió una contrapropuesta de parte del grupo Ad-Hoc, que solicitaba una última modificación a las condiciones de intercambio del bono 2021 para comprometer su participación en la transacción. Este título era la clave de la negociación ya que Fidelity -integrante de Ad Hoc- posee el 30% del mismo y bloqueaba la posibilidad de alcanzar el 80% necesario para cumplir con la norma del Banco Central que limitó los dólares para pagos de deuda privada (Comunicación A7106).

El directorio de la compañía resolvió aprobar los cambios reclamados y enmendar la oferta por cuarta vez al considerar que eran razonables ya que se adaptaban a las "necesidades de YPF" para lograr el cumplimiento de sus objetivos y se enmarcaban en la normativa del Banco Central.

En el seno de la petrolera, prima el optimismo sobre una resolución favorable de la reestructuración tras el acuerdo con los grandes fondos -además de Fidelity, el grupo Ad Hoc está integrado por BlackRock y Ashmore, entre otros-. Esperan poder cumplir con las restricciones cambiarias, evitar incumplimiento del vencimiento de capital de marzo próximo y, tras el alivio financiero que genere el canje, ampliar las inversiones que permitan retomar el crecimiento en la producción de gas y petróleo.

Los cambios en la oferta de canje de YPF

La propuesta modificada a pedido de los grandes fondos plantea, para los tenedores del bono que vence en marzo que ingresen dentro de la fecha límite, que reciban por cada 1.000 dólares de valor nominal, 699 dólares en un nuevo bono con vencimiento en 2026 y 408 dólares en efectivo, informó YPF. En concreto,  YPF ahora pagaría en efectivo 375 dólares de capital y 33 de intereses por cada 1.000 de valor nominal.

En cambio, para quienes entren más tarde, la oferta será de 824 dólares en el bono 2026 y 283 dólares en efectivo.

Según precisaron las fuentes, esto implica un rebalanceo entre la cantidad de bonos garantizados al 2026 y dinero en efectivo ofrecido a los tenedores de los bonos 2021. Como pretendían los bonistas se aumentó el efectivo y se disminuyó en igual proporción los títulos a 2026 a ser entregados.

La empresa enfrenta un vencimiento en marzo por 413 millones de dólares y busca canjear un total de 6.200 millones en bonos internacionales. La clave detrás de la renegociación de su pasivo es la crisis que atraviesa la firma de mayoría estatal desde el Gobierno de Mauricio Macri, que se profundizó por el desplome de la demanda que generó la pandemia. El disparador final de la reestructuración fue la restricción para el acceso a divisas dispuestas por el Banco Central para el pago de deuda de empresas en moneda extranjera.

"Una vez más YPF demuestra su orientación de mercado y la capacidad de adaptarse a las necesidades de sus inversores en la medida que puedan ser compatibilizadas con las restricciones que enfrenta la compañía en materia regulatoria y por la situación financiera que atraviesa luego de los efectos que tuvo la pandemia en sus operaciones", señalaron en off fuentes de la petrolera.