Entre Suiza y Uruguay

Argentina es el segundo país más caro del mundo, según el Índice Big Mac

Un relevamiento expuso el encarecimiento en dólares de la economía local y reavivó el debate sobre competitividad, tipo de cambio e ingresos

Argentina quedó ubicada como la segunda economía más cara del mundo para comprar un Big Mac, de acuerdo con el último Índice Big Mac elaborado por la revista británica The Economist. El precio local del combo alcanzó los USD 7,37, solo por detrás de Suiza, donde cuesta USD 7,99.

El dato volvió a colocar al país en el centro de la discusión sobre inflación en dólares, al mostrar que bienes de consumo masivo resultan más caros que en economías desarrolladas con ingresos per cápita muy superiores.

El informe indicó que el Big Mac en Argentina cuesta más que en Estados Unidos (USD 5,79) y que en la Zona Euro, donde los valores promedio son inferiores. El país también superó a mercados tradicionalmente caros como Uruguay (USD 6,91), Noruega (USD 6,67) e Italia (USD 6,42).

La comparación resulta más sensible al contrastar estos precios con el salario promedio argentino, que se mantiene muy por debajo del de esas economías. El mismo producto representa una carga relativa mayor para el ingreso local.

El ranking global del Índice Big Mac 2026 ubicó en el top 10 a Suiza, Argentina, Uruguay, Noruega, Italia, Costa Rica, Estados Unidos, Reino Unido, Suecia y Dinamarca, todos con valores superiores a los USD 5,60 por unidad.

El índice fue creado en 1986 como una referencia informal para comparar paridades cambiarias, se consolidó como un termómetro de desajustes de precios y competitividad. Su base teórica es la Paridad de Poder Adquisitivo, que sostiene que una moneda está alineada cuando permite comprar la misma canasta de bienes en distintos países.

El índice Big Mac fue creado en 1986 como una referencia informal para comparar paridades cambiarias
El índice Big Mac fue creado en 1986 como una referencia informal para comparar paridades cambiarias

Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el peso argentino mostró una tendencia a la apreciación, impulsada por un ritmo de devaluación oficial inferior a la inflación. Ese desfasaje derivó en un marcado encarecimiento en dólares de bienes y servicios durante 2024 y comienzos de 2025, incluido el precio del Big Mac.

Según el relevamiento de The Economist, que promedia valores en cuatro ciudades argentinas, el Big Mac solo -sin combo- cuesta alrededor de $8.000. En Estados Unidos, el mismo producto vale USD 6,12. Ese diferencial arroja un tipo de cambio de equilibrio de $1.307,19, inferior al tipo de cambio oficial relevado de $1.445,76, lo que implica una subvaluación del peso del 9,6% bajo la medición tradicional.

La versión ajustada del índice, que contempla el nivel de ingresos de cada país mediante el efecto Balassa-Samuelson, muestra un resultado distinto. Bajo ese enfoque, el peso argentino aparece 19,8% sobrevaluado, lo que sugiere que el Big Mac resulta caro en relación con el nivel de desarrollo e ingresos locales.

En la comparación regional, la subvaluación del peso argentino se ubica en línea con otras monedas latinoamericanas, como el peso chileno (11,4%) y el sol peruano (17,8%), y por debajo del real brasileño (27,3%).

El índice también destacó fuertes desequilibrios globales. El yen japonés figura entre las monedas más depreciadas, con un Big Mac que cuesta apenas USD 3, lo que implica una subvaluación superior al 50%

El yuan chino, con una subvaluación del 40,2%, volvió a quedar bajo la lupa por su impacto en los superávits comerciales de China. En el extremo opuesto, Suiza y Uruguay lideran el ranking de monedas más sobrevaluadas, con desvíos del 48,4% y 43,1%, respectivamente.

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