Se pisaron pagos y gastos

Con un superávit del 0,5% del PBI, Economía se acerca a la meta del FMI

En marzo el Gobierno sostuvo el superávit primario y fiscal. El resultado positivo se sostuvo con postergaciones de pagos y recortes del gasto. Ajustes en subsidios, provincias y salarios

El Gobierno mantuvo el superávit fiscal en marzo y ya alcanzó, solo en el primer trimestre, un 0,5% del PBI para el excedente primario, que ya lo perfila para cumplir en forma satisfactoria el objetivo del 1,4% del PBI que planteó como objetivo el FMI en la segunda revisión del acuerdo. Los primeros tres meses del año dejan entrever una clara regla fiscal: el Gobierno siempre recortó el gasto en la magnitud necesaria para que su reducción empate la de unos ingresos que vienen sufriendo por la baja de impuestos y el escenario de consumo bajo. En marzo el recorte vino mediante el aplazamiento de los pagos.

En ese sentido, el exlegislador correntino y contador Martín Barrionuevo estimó que el gasto devengado no pagado totalizó $1,4 billones. Un dato relevante que muestra lo ocurrido en marzo: según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el gasto primario devengado, es decir el gasto comprometido según los asientos contables, totalizó $11,8 billones en el mes, una suba del 2,7% real anual. En cambio, el gasto primario publicado por la Secretaría de Hacienda en base caja, es decir lo que efectivamente se pagó de esos asientos contables, llegó a apenas $10,9 billones, un recorte del 5,7% real.

Entre esas magnitudes estuvo el incremento de la deuda flotante en el mes. El economista y analista financiero Christian Buteler señaló: "El resultado base caja esconde la deuda flotante de lo devengado no pagado y en la calle se ve por ejemplo en los conflictos con PAMI, colectivos, Ley de financiamiento Universitario, Discapacidad, etc". Algunos de esos pagos pisados se reflejaron en conflictos concretos en la calle a lo largo del último mes, tal como el paro de colectivos derivado de la interrupción de pagos de subsidios a un sector del transporte que sufrió por el incremento del precio del combustible.

La diferencia entre devengado y pagado en el mes fue tal que para la OPC el mes terminó con déficits primario y fiscal de $700.000 M y $1,3 billones, respectivamente. El base caja publicado por Hacienda, en cambio, dio superávits primario y fiscal de $930.284 M y $484.789 M, respectivamente. El primario totalizó ya 0,5% del PBI en solo tres meses y se encamina a cumplir el 1,4% pautado por el FMI.

Sobre todo observando que el Gobierno parece decidido a sostener la regla: si el ingreso tributario cae en una determinada cantidad, los pagos bajan en la misma magnitud. En marzo eso impactó con una baja del 5,7% tanto en la recaudación, como en el gasto. Los envíos al PAMI se redujeron un 26,7% real interanual; por primera vez hubo una baja en los subsidios energéticos del 56,6% real; los destinados al transporte un 41% real; los envíos a las provincias, con énfasis en educación y salud, cayeron un 55,9% real; los salarios de estatales un 5,2% real.

En enero la estrategia oficial para sostener el superávit, dada una caída en los ingresos tributarios del 8,2% real anual, la clave fueron los ingresos extraordinarios de $1 billón por la privatización de las represas del Comahue. Eso permitió que el mes termine con una baja de los ingresos del 1,2% real que se compensó con una baja del gasto del 0,7% real. En febrero se apeló a recortar el gasto devengado un 8,9% real, idéntica a la baja de los ingresos del mes. 

Esta nota habla de: