Alejandro Einstoss, economista: "El ajuste del gasto por recorte de subsidios encontró su límite"
El economista del IIEP advirtió que "no hay que atarse a ningún mástil dogmático" al abordar el tema y que en todos los países hay esquemas de asistencia en servicios públicos.
El investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), Alejandro Einstoss planteó que la política de reducción permanente de subsidios a los servicios públicos como uno de los ejes para consolidar el superávit fiscal no tiene mucho margen de continuidad y el Gobierno deberá poner la mira en otras áreas del sector público.
El economista experto en temas energéticos también advirtió que proseguir con la política aplicada desde el inicio de la Presidencia de Javier Milei solo sería factible si se diese acompañada por una recomposición de los ingresos de la población y del nivel de actividad.
Einstoss habló con BAE Negocios luego de la presentación del informe del Área Fiscal y de Políticas Públicas del IIEP, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, en la que subrayó el rol del Estado en la planificación y regulación de los servicios públicos, con un diseño de las políticas de incentivos al sector privado.
Medio punto del PBI
-¿El recurso de utilizar los recortes en subsidios para mejorar el resultado fiscal encontró su límite?
- Todo indicaría que sí, hoy el monto de subsidios que se destina a la compensación tarifaria alcanzó medio punto del producto y seis puntos del gasto primario. Eso, según nuestras estimaciones, es el piso mínimo para cubrir los actuales niveles de pobreza, indigencia y la actual configuración de nivel de ingresos. Y todo indicaría también que aún con la focalización, que es una muy buena medida, sería muy difícil de perforar.
Después de la motosierra, que tuvo un punto de partida muy bajo en cuanto a que estuvimos 25 años regalando la energía, todo parece indicar que el Gobierno está en un segundo round, el de la sintonía fína, la focalización. Y lo que queda por hacer es lo más difícil, con una población con ingresos que corren detrás de la inflación y muy detrás de las tarifas, la situación es muy compleja.
-Entonces, ¿cuáles serían los pasos a seguir?
- En principio, el mantenimiento del superávit fiscal vía ajuste del gasto no encontraría espacio excedente en los subsidios. No sería un sector para seguir recortando y una reducción de subsidios remanentes solo vendría de la mano de una recomposición de los ingresos y del nivel de actividad.
En ese aspecto, no hay que atarse a ningún mástil dogmático. En servicios públicos hay una necesidad permanente de infraestructura, de diseño, de mantenimiento. Estamos a las puertas de desafíos muy importantes con la electromovilidad y la electrificación en nuestra vida cotidiana. Es necesario el desarrollo de infraestructura y eso solamente lo puede planificar el Estado. Un Estado que planifique cuál va a ser la infraestructura, que genere los incentivos para que sea el sector privado el que los financie y los desarrolle y tenga rentabilidad en ese desarrollo, pero en el marco de un plan que permita que no exista duplicación de inversiones ni de esfuerzos. También es potestad del Estado un fuerte componente regulatorio, que es ver cuál es la mejor estructura tarifaria para las familias, para las empresas y dónde es necesario aplicar los subsidios de forma más eficiente.
-La Argentina es un país federal y cada provincia tiene la facultad de aplicar su política en ese sentido. ¿Cómo se coordina la necesidad de hacer una política nacional con el respeto de las autonomías?
-Todas las provincias adhieren a la Ley Nacional Eléctrica, ahí ya hay un punto de encuentro. Sin duda, es necesario un trabajo de coordinación regulatoria que está pendiente, sin que las provincias pierdan sus potestades en la materia. El punto de convergencia debe ser liderado por el Estado Nacional, encontrando cuáles son los parámetros propios de cada una de las regiones y ayudando, acompañando a diseñar marcos regulatorios, esquemas tarifarios y de subsidios a cada jurisdicción, a cada provincia, pero en el marco de una coordinación general.
-El Gobierno aduce que con la situación fiscal actual no queda margen para seguir con subsidios si no hay forma de financiarlos.
- El recorte fiscal en subsidios ha sido muy importante, hoy se paga solo la cuarta parte de los subsidios que se pagaban en el 2022. Creo que los esquemas de focalización y el próximo esquema de tarifa de zonas frías que se está tratando ahora en el Congreso, son buenos esquemas que focalizan la ayuda. El punto es que, aun aplicando esas buenas políticas, perforar un piso de 0,5 punto del producto en subsidios es muy difícil dado el contexto actual, con los actuales niveles de pobreza y de ingreso en las familias. Por lo tanto, si existe la necesidad de reducción de subsidios, no debería mirarse tanto los servicios económicos, las transferencias por servicios económicos y quizás más otros sectores de la administración nacional.
- ¿Se podía tomar como regla que ese 0,5 es "imperforable"?
- Es difícil de perforar. Los números de los últimos meses muestran un estancamiento en la reducción de los subsidios y las familias cada vez destinan una porción más grande de sus ingresos al pago de los servicios públicos.
No hay ninguna sociedad en Occidente que viva con un esquema de subsidio cero para los servicios públicos. En la región, todos los países tienen esquemas de tarifa social, algunas más focalizadas que otras. En muchos casos depende de la estructura poblacional y geográfica, pero todos -incluso Estados Unidos y los europeos- tienen esquemas de asistencia a sectores vulnerables en la tarifa de los servicios públicos. Por eso, lo que cabe preguntarse es qué tan sustentable es el ajuste tarifario que viene en el marco de una economía que se contrae, no sé si el sector de subsidios tiene mucho más para aportar.
- Com.Ven.Var. %

