El buffer sigue a su manera: baja el petróleo, suben impuestos y biocombustibles
La baja del crudo será compensada con los aumentos de otras variables que conforman el precio final de los combustibles
Las esperanzas de automovilistas y transportistas por una baja en el precio de los combustibles por la caída en la cotización del petróleo quedaron diluidas por los incrementos de otros factores que inciden en los valores pagados en las estaciones de servicio.
A la suba de más del 5% en la cotización del dólar mayorista en junio, hoy se le sumaron tanto el incremento parcial de los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), como los ajustes en los precios mínimos de adquisición de los bicombustibles. del 2% al 3,5%.
La guerra en Medio Oriente llevó a todo el planeta a centrar la atención en el precio del petróleo, que llegó a acumular aumentos de hasta el 60%, pero el crudo es sólo uno de los cuatro componentes del precio del combustible que pagan los usuarios, junto a la variación de la paridad cambiaria, los biocombustibles y la carga impositiva.
Del buffer de las empresas a las medidas del Gobierno
Respecto a la incidencia del petróleo, tras una suba de los combustibles del 23% en marzo, las compañías locales se plegaron a la política de amortiguación de precios o buffer aplicada por YPF a partir de abril, consistente en no trasladar los aumentos del hidrocarburo, a costa de no hacerlo tampoco con sus rebajas posteriores.
Con cotizaciones del petróleo similares a las previas al conflicto bélico, en algunos países ya comenzó a recortarse en el precio de los combustibles y no se descartaba una iniciativa similar en la Argentina.
Pero en este caso, si bien ya no se trata del buffer coordinado por las compañías del sector, la baja del petróleo será compensada por las subas en impuestos y biocombustibles dispuestas por el Gobierno.
Si bien los precios son libres y la Secretaría de Energía no interviene en forma directa en el mercado, tiene la potestad de fijar los precios mínimos de adquisición del biodiésel y el bioetanol, utilizados para su mezcla con gasoil y naftas, respectivamente.
Asimismo, el Poder Ejecutivo dispuso en abril y en junio no aplicar los ajustes pendientes en los impuestos a los Combustibles, decisión que no repitió para julio.
Por el contrario, mediante el decreto 562/2026 fijó incrementos para este mes de $21,192 por litro de las naftas sin plomo y la nafta virgen, en concepto de ICL y de $1,298 por IDC.
Para el gasoil, el ajuste es de $18,959 por litro en Combustibles Líquidos, a lo que se suma un incremento diferencial de $10,266 por litro para las regiones alcanzadas por el tratamiento especial (Patagonia, Malargüe y el partido bonaerense de Patagones), además de $2,161 por Dióxido de Carbono.
Los precios de los biocombustibles
En el caso del biodiésel, la tonelada pasó de $1.858.424 a $1.924.080, con un incremento del 3,53%, de acuerdo con lo establecido en la resolución 148/2026 de la Secretaría de Energía.
En cuanto al bioetanol, el elaborado en base a caña de azúcar tendrá en julio un precio mínimo de adquisición de $1.043,615 por litro, con una suba del 2% en relación con el de $1.023,152 de junio, conforme con lo estipulado en la resolución 149/2026.
En la misma resolución, se establece que el litro de biotanol elaborado con maíz tenga el mismo aumento porcentual, pasando de $937,75 a $956,505.
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