El FMI marcó distancia y pidió a la Argentina más reservas para volver a los mercados

En Washington, Kristalina Georgieva y Nigel Chalk subrayaron que el país debe fortalecer el Banco Central, reducir la inflación y acelerar reformas laborales e impositivas para sostener el crecimiento

El Fondo Monetario Internacional (FMI) envió una señal clara a la Casa Rosada. En plena escalada del dólar y a pocos días de las elecciones legislativas, el organismo volvió a ubicar la necesidad de fortalecer las reservas internacionales como condición clave para la estabilidad.

Desde Washington, la directora gerente Kristalina Georgieva advirtió que las perspectivas económicas de la Argentina se vieron afectadas por los "shocks y la incertidumbre" del proceso electoral, y reclamó "esfuerzos adicionales" para acelerar reformas laborales y tributarias.

En su informe regional, el Fondo recortó las proyecciones de crecimiento: el PBI argentino aumentaría 4,5% en 2025 —un punto menos que lo previsto en abril— y 4% en 2026.

Un escenario marcado por la incertidumbre

El FMI reconoció que el programa de estabilización del Gobierno logró moderar la inflación, que se estima en 28% para fines de 2025 y en 10% para 2026, y avanzar en la desregulación, pero advirtió que el ritmo electoral y la volatilidad cambiaria frenaron parte de la recuperación.

"El país necesita mantener el ancla fiscal y reforzar los colchones de divisas para enfrentar eventuales shocks", señaló el organismo, que también llamó a "profundizar los ajustes estructurales para facilitar el acceso a los mercados internacionales de capital".

Coordinación con el Tesoro estadounidense

El próximo director del Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Chalk, destacó la coordinación con el Tesoro de EEUU en la asistencia financiera al país. "Nuestro personal ha estado muy involucrado tanto con Argentina como con el Tesoro norteamericano en este proceso", afirmó.

El economista británico —que asumirá el 27 de octubre en reemplazo de Rodrigo Valdés— sostuvo que el objetivo es "reducir la inflación y reforzar las reservas, pero también crear las condiciones para un crecimiento sólido y sostenido".

Javier Milei junto a Kristalina Giorgieva
Javier Milei junto a Kristalina Giorgieva
Reformas y reconocimiento

El informe valoró las medidas de ajuste fiscal y monetario aplicadas por la administración de Javier Milei, en el marco del nuevo programa de facilidades extendidas. También mencionó la reducción de trabas al comercio, la flexibilización cambiaria y la creación del régimen de incentivos a las inversiones (RIGI), que ya comprometió más de USD 15.000 millones en inversiones extranjeras directas, principalmente en energía y minería.

Sin embargo, el Fondo insistió en que "se requieren esfuerzos sostenidos" para modernizar el mercado laboral, simplificar el sistema impositivo y abordar las deficiencias de infraestructura y gobernanza.

La tensión sigue abierta

En su evaluación sobre la región, el organismo señaló que "la inflación subyacente continúa disminuyendo gradualmente", aunque el nivel de actividad se desaceleró por la incertidumbre electoral y las tensiones cambiarias.

El FMI proyectó que la inflación cerrará 2025 en 28% y bajará a 10% en 2026. En paralelo, pidió "mantener el ancla fiscal, fortalecer el marco monetario y ampliar los buffers de liquidez" como pilares de una estabilización duradera.

Así, el mensaje del Fondo, aunque reconoce avances, deja en claro su prioridad: sin reservas sólidas ni reformas más profundas, el acceso de la Argentina a los mercados seguirá condicionado.

Advertencia estructural del FMI

Pero el FMI también hizo una advertencia estructural que involucra directamente a la Argentina. En su último informe global, el organismo señaló que los países con tasas de interés reales más altas que su ritmo de crecimiento económico —como la Argentina— enfrentan mayores riesgos de financiamiento y menor margen para la consolidación fiscal.

En ese contexto, el Fondo ubica al país entre las economías emergentes más expuestas al nexo banco-Estado, un vínculo que puede amplificar los efectos de cualquier shock externo sobre el sistema financiero local. Por eso insiste en reforzar los colchones de divisas y desarrollar un mercado de deuda en moneda local más profundo para reducir la vulnerabilidad ante la volatilidad global.

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