Golpe al bolsillo

El precio de la carne aumentó en 2025 más que el doble de la inflación: qué cortes subieron más

Diciembre fue el mes de mayor incremento del año y ese mes hicieron falta casi cuatro kilos de pollo para comprar uno de asado

La carne vacuna fue la gran protagonista de 2025, con aumentos de precios que alcanzaron en todo el año al 69,9% unos 39 puntos porcentuales más que la inflación general.

Los incrementos se dieron en todos los meses, pero fue en diciembre cuando se produjo el incremento porcentual más pronunciado, con un 11,2%, unas cuatro veces más que el aumento general de los precios minoristas, según el relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

El incremento del último mes del año contrastó con la suba de solo 1,2% en el precio del pollo, el principal alimento sustituto, con lo que se incrementó la brecha entre ambos productos, al punto que fueron necesarios 3,98 kilos para equipar el valor de un kilo de asado, un 35,4% más que en julio.

El precio de la carne aumentó en 2025 más que el doble de la inflación: qué cortes subieron más

La suba en el precio de la carne no fue un fenómeno excepcional del año pasado, a juzgar por el incremento que tuvo desde el inicio de la Presidencia de Javier Milei, con un 330,1% que superó el 257,5% del IPC global.

Cuánto subieron los cortes en diciembre

El mes pasado, los cortes de carne denominados "intermedios" registraron el mayor aumento de precios entre las distintas categorías, con una suba promedio del 11,4%, seguidos por los "caros" (11,2%) y los "económicos" (9,2%).

Las principales subas en los precios durante diciembre se dieron en asado (14,4%), matambre (13,9%), vacío (13,5%) y bife ancho (12,6%).

CEPA destacó las diferencias en la evolución de los precios según el canal de comercialización, con un aumento del 11% en las carnicerías y un 10,7% en los supermercados.

La brecha fue mayor a lo largo de 2025, con incrementos del 75,7% en carnicerías y 61,5% en supermercados.

En cuanto a la evolución interanual, el asado (70,5%) y el vacío (76,4%) mostraron subas superiores al promedio general de la carne vacuna ), al igual que el roast beef (70%), la colita de cuadril (70,6%), el cuadril (70,9%), la paleta (71,2%), la nalga (71,3%), la falda (73%), el bife angosto (73,4%) y el bife ancho (75,7%).

Carne vs. pollo

La diferencia de precios entre la carne vacuna y la de pollo no solo quedó en evidencia en los 10 puntos porcentuales que los separaron en diciembre, sino en los 44,3 que hubo a lo largo de todo 2025, con alzas del 69,9% y 25,6%, respectivamente.

CEPA recurre periódicamente a comparar los precios del pollo y el asado, a fin de contra con un valor de sustitución.

Tras alcanzar un nivel de 3,49 en diciembre de 2023 (es decir, hicieron falta 3,49 kilos de pollo para comprar uno de asado), en 2024 la carne aciar ganó terreno con aumentos superiores a los de la carne, al punto que en septiembre de ese año llegó al mínimo de 2,57.

Desde entonces, la brecha volvió a ampliarse y en marzo de 2025 alcanzó un nivel de 3,28, para descender a 2,94 en julio.

Pero las subas en los precios de la carne vacuna del último tramo del año pasado alteraron esa relación, para llegarse a diciembre con 3,98 kilos de pollo necesarios para adquirir un kilo de asado.

Consumo y salarios

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), informó que el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne bovina a noviembre de 2025 fue de 48,3 kg/año, con una mejora del 2,3% en la comparación interanual, pero una caída del 9,4% en relación con el mismo período de 2023.

"El descenso en el consumo interno de carne bovina está directamente asociado a la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos", señaló al respecto CEPA.

En ese sentido, remarcó que los salarios registrados del sector privado se ubican 0,9 punto porcentual por debajo del nivel de noviembre de 2023 y que en el caso del sector público, la retracción llegó al 14,4%.

"Esta evolución salarial limitada explica, en buena medida, la menor capacidad de consumo de los hogares y la consecuente contracción en la demanda de carne vacuna", concluyó.

Esta nota habla de: