ADIÓS AL 2025

El riesgo país, el dólar y las reservas dominaron la atención financiera del año

Pese a que Caputo no quiere “depender de Wall Street”, el Gobierno apuesta a que el riesgo siga bajando para estar en condiciones para acceder al financiamiento internacional

Pocas veces como en estos días el país estuvo tan pendiente de un vencimiento de deuda como el del 9 de enero próximo. A once días de esa fecha, las dudas no pasan por el cumplimiento o no de ese compromiso, que se descarta que se llevará a cabo, sino de cómo se integrará el pago de aproximadamente USD 4.200 millones que se repetirá exactamente seis meses después.

De cara a ese vencimiento y vistos los inconvenientes del Tesoro de Estados Unidos para concretar su anunciada asistencia financiera ante los reparos de la oposición demócrata, se anunció un programa para robustecer el nivel de reservas internacionales, con compras de por lo menos USD 10.000 millones a lo largo de 2026, que podrían llegar a USD 17.000 millones en función de la evolución de la demanda de pesos.

Por lo pronto, hasta el viernes 26 diciembre se encaminaba a ser el mes de mayor acumulación de reservas desde enero de 2024, con un balance provisorio de USD 3.275 millones, si se excluye el desembolso de USD 12.000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) que engrosaron los números de abril.

Pero el lunes 29 el derrumbe del oro y los habituales movimientos de los bancos de fin de mes le jugó una mala pasada a la autoridad monetaria, con una caída en las reservas brutas de USD 1.718 millones que sumó un elemento de preocupación de cara al viernes 9.

 

El dólar en 2025

 

Las discusiones sobre si fue conveniente o no apostar al dólar en 2025 están y seguirán estando a la orden del día, depende con qué variable se compare su evolución. Frente a una inflación estimada para todo el año en torno al 31%, la pelea fue cabeza a cabeza con el Contado con Liquidación, que tuvo en el año un incremento del 31,6%, pero la moneda estadounidense salió airosa tanto en el mercado minorista (39,1%), como en el mayorista (40,5%) y mucho más en el paralelo (43%).

La comparación también es favorable respecto de las acciones líderes agrupadas en el S&P Merval, que tuvieron un alza del 24% en pesos y una caída del 5% en dólares, aunque podría alterarse el resultado dependiendo del momento en el que el inversor haya entrado o salido del mercado. Por ejemplo, entre el 20 de octubre y el 18 de diciembre, el indicador bursátil se disparó un 59,9%

Frente a la tasa de interés, el dólar fue una mala opción, con colocaciones que en algunas entidades llegaron a superar el 3,5% mensual (52,96 anualizado), más allá de la baja de los rendimientos después de las elecciones de octubre, con algunos bancos ofreciendo tasas negativas.

 

 

¿Dólar barato o caro?

 

En cuanto al debate sobre si el tipo de cambio está o no subvaluado, cada sector suma los argumentos que considera más convenientes para su postura. El ministro de Economía, Luis Caputo, adujo que con un dólar apreciado el país no podría contar con más de veinte meses consecutivos de superávit comercial, mientras el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, puso de relieve el incremento del déficit de la balanza turística.

Por lo pronto, un hecho que no puede analizarse sin considerar las típicas inquietudes preelectorales: la compra de dólares para atesoramiento cayó en noviembre a USD 1.596 millones, el nivel más bajo desde la liberación del cepo para personas humanas.

 

Riesgo país

Un contraste del nivel del riesgo país entre puntas podría generar sorpresas, ya que la caída interanual es de apenas un 8,82% e incluso el año cierra con un marcador más alto que el mínimo de 560 puntos básicos del 9 de enero (coincidente con el vencimiento que volverá a darse en 2026).

Pero en medio de esos extremos el riesgo estuvo sometido a una intensa volatilidad, tanto por las incertidumbres políticas previas a las elecciones legislativas como a los cambios en la política monetaria, que en un solo año pasó de un crawling peg del 2% al 1%, luego se implementó el régimen de bandas de flotación con un ajuste mensual del 1% y finalmente se anunció que desde enero se corregirá por inflación.

En medio de esas circunstancias, el 18 de septiembre tocó el máximo del año, con 1.456 pb. Si se toma esa referencia, la caída fue del 60,23%.

 

En cuanto a la medición, el 30 de septiembre JP Morgan excluyó a la Argentina de EMBI+, ya que habían transcurrido más de cinco años de la última colocación de deuda en el mercado internacional. Si en algún momento de 2026 el ministro Luis Caputo deja de lado su postura de “no depender de Wall Street”, el país podría retornar a ese marcador. 

Asimismo, junio del año próximo será otro mes para prestar atención, cuando el MSCI posiblemente disponga la recategorización de la Argentina de su actual condición de standalone a mercado emergente o de frontera.

 

Reservas

 

El anuncio que formuló el 15 de diciembre el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, permite anticipar un 2026 distinto al 2025 en lo que a acumulación de reservas internacionales se refiere. En lo que respecta a 2025, con un nivel provisorio de USD 43.610 millones al 26 de diciembre (el más alto desde el 6 de enero de 2023), en el año se acumula un saldo favorable de USD 13.998 millones respecto del cierre de 2024, equivalente al 47,3%.

Desde el inicio de la Presidencia de Javier Milei, el incremento trepa a USD 22.401 millones (+105,6%), pero el balance sigue siendo negativo en relación con el récord del 9 de abril de 2019, cuando alcanzaron a USD 77.481 millones (-43,7%), USD 33.871 millones más que el nivel actual.

El incremento esperado para 2026 en materia de reservas internacionales será determinante para controlar eventuales corridas cambiarias y una suba del dólar por fuera de las previsiones oficiales, pero a su vez representaría un nuevo viraje en la política monetaria de Milei, quien en nombre de la “emisión cero” había restringido incluso la denominada “emisión virtuosa”, destinada a la compra de divisas por parte del Banco Central. En el Gobierno confían en que un aumento en la demanda de dinero será suficiente para neutralizar los efectos inflacionarios.

 

PBI

 

El Producto Bruto Interno muestra una mejora interanual del 3,3% en el tercer trimestre, que en acumulado anual llega al 5,2%. No obstante, se evidencia un estancamiento en la segunda mitad del año, ya que ese aumento acumulado había sido del 5,8% en el primer trimestre y del 6,1% en el segundo. El EMAE (que a diferencia del PBI es de relevamiento mensual) muestra que en octubre esa suba se retrajo al 5%, en lo que también entra en juego una base de comparación cambiante, con un 2024 recesivo en su primera mitad y expansivo en el segundo semestre.

El gran ganador sectorial fue la Intermediación financiera, con un aumento interanual en el tercer trimestre del 28,4%, seguido por el 10,3% de Explotación de minas y canteras y el 7,1% de Hoteles y restaurantes. Todo lo contrario sucedió con la Industria manufacturera, que con una caída del 2,4% fue uno de los sectores más afectados por la apertura de las importaciones. 

 

Ganadores y perdedores

El Índice de Producción Industrial Manufacturero que elabora el Indec mostró en octubre una caída interanual del 2,9%, pero si se toma el acumulado de los diez primeros meses y se lo compara con el mismo período de 2024 se observa una mejora del 3,1%, lo que evidencia una evolución similar a la registrada en la recaudación, con un mejor desempeño en la primera mitad del año y una caída o estancamiento en los últimos meses.

Para el Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres, la caída interanual fue en noviembre del 3,7%, en tanto el acumulado muestra un avance del 1,6%, números que fueron peores en la medición de FIEL, con caídas en los dos casos, del 6,1% y 0,5%, respectivamente.

Los sectores que encabezaron la recuperación acumulada fueron los de Minerales no metálicos (básicamente cemento para la construcción, luego de la significativa caída de 2024) y Alimentos y bebidas, mientras las caídas estuvieron motorizadas por Químicos y plásticos y por Celulosa y papel.

Esta nota habla de: