El Tesoro quedó cerca de lo que buscaba y consiguió casi un 25% de lo que vence

Caputo esperaba una tasa abajo del 9% y estuvo en 9,25%. Frente a vencimientos por USD4.200 M el 9 de enero, por ahora garantizó USD1.000 M

Sin éxito resonante, el Gobierno consiguió algo parecido a lo que buscaba: colocó deuda en dólares por USD1.000 M a una tasa del 9,25%, es decir que logró quedar en un solo dígito. 

Si bien el monto fue escaso y alcanza para pagar solo una parte menor de los USD4.200 M que vencen el 9 de enero, y apenas el 21,2% de los USD4.700 M que vencerán durante ese mes, se trató de un primer paso en un búsqueda ulterior, que es lograr el reacceso a los mercados de deuda internacional, para lo cual el ministro de Economía, Luis Caputo, anhela una mayor baja del riesgo país.

Aunque fue a nivel local y se estima que estuvo enfocada a actores en particular con los que ya se negoció previamente, la del Bonar2029N es la primera colocación en moneda dura de los últimos ocho años. Entre analistas hubo coincidencia acerca de que fue un paso saludable hacia lograr una mayor baja del riesgo país, tal como la que espera Caputo, quien señaló recientemente que en los próximos meses debería ir hacia los 300 puntos. De lograrlo, podría empezar a soñar con una tasa anual del 7%.

El logro de la licitación de este miércoles fue algo más modesto, pero en línea con lo que había adelantado Caputo, aunque algo por arriba: había señalado que buscaba menos del 9%. El Bonar2029N ofrecía un cupón de 6,5% y faltaba definir la tasa de interés, que se desprende de la diferencia entre los USD1.000 de valor del bono y su precio de colocación, es decir lo que pagó cada inversor para obtenerlo. 

Finalmente, cerró en USD910, lo que implicó que el cupón estuvo en torno al 7,1%, mientras que la ganancia de capital, es decir la diferencia entre lo que pagó el inversor y lo que cobrará al 31 de diciembre del 2029 agregó otro 2,15%.

En la previa, el exministro de Economía, Martín Guzmán, había dicho que si el bono cerraba a la par, es decir que el inversor ponía USD1.000 para después cobrar USD1.000, obteniendo ganancia solo de un cupón de 6,5%. “sería sostenible y ayudaría a evitar dos escenarios problemáticos: el de tener que amortizar deuda de golpe, con efectos recesivos y/o inflacionarios, o tener que lanzar un nuevo canje de deuda por insostenibilidad, como hubo que hacer en 2020 por la carga de deuda insostenible que había dejado el gobierno de Macri". En cambio, había afirmado, si la tasa quedaba por arriba del 9%, "eso sería muy negativo para la sostenibilidad".

Para buena parte de los analistas la lectura era distinta, tal como venía destacando BAE Negocios en publicaciones anteriores: la colocación de deuda no era más que un primer paso hacia una mayor baja del riesgo país, dando una señal desde el Gobierno de que hay acompañamiento y de que al menos una parte menor de los vencimientos de enero ya está cubierta. Por ahora no se lo vio demasiado, ya que el riesgo país sigue en 629 puntos, pero esa es la expectativa.

El socio gerente de Adcap Javier Timerman dijo: "Muchos van a criticar al gobierno por salir al mercado a una tasa más alta que muchas provincias y más alta de lo que algunos creían. No concuerdo. El mercado se abre de a poco y se cierra de golpe. Empezar a trabajar con emisiones chicas y tasas apetecibles para inversores es la única forma de generar confianza. Es un proceso que lleva tiempo. Sin financiamiento no hay economía que pueda crecer".

La deuda pública crece 
La deuda pública crece 

La nueva colocación oficial no generará, a priori, un incremento de la deuda en dólares, aunque sí es cierto que esa variable viene en alza. Desde Cifra reseñaron: "Se trata de una crisis de deuda que no incubó Milei, sino Macri a partir de duplicar la deuda externa pública en apenas cuatro años". 

Además, añadieron que: "Sin embargo, el actual gobierno tiende a agravarla en el marco de su intento frustrado de impulsar un ciclo de valorización financiera que se vio reflejado en una incapacidad para acceder al crédito internacional hasta que llegaron los prestamistas de 'última instancia': primero el FMI y luego el Tesoro de Estados Unidos, en cuyo marco la deuda externa pública aumentó en casi 21.000 millones de dólares en un solo trimestre".

Y agregó: "Así, el stock de deuda externa pública alcanza el récord de 197.500 millones de dólares con dos agravantes decisivos: casi la mitad está en manos de organismos internacionales de crédito y es una deuda de muy corto plazo. A tal punto, esto último es así que en el próximo año y medio vencen 47.826 millones de dólares en concepto de capital e interés de la deuda externa pública. Casi un cuarto de la misma". 

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