JP Morgan: Argentina acumularía pocas reservas en 2026 y debe priorizar su fortalecimiento

El banco proyecta que el país reunirá menos del 1% del PBI en reservas en 2026 y reclama que su recomposición sea urgente. Anticipa desinflación, mayor actividad y más acceso a mercados.

La acumulación de reservas aparece como un objetivo central de la política económica para 2026. Esa es la advertencia que hace JP Morgan en su último informe, donde proyecta que Argentina reuniría un nivel de divisas inferior al 1% del PBI y plantea como prioridad fortalecer el frente externo antes de las elecciones generales del año siguiente.

Un margen acotado para sumar dólares

Según el análisis, el sector público podría añadir cerca de USD 5.000 millones durante el próximo año, siempre que el tipo de cambio real se mantenga por debajo del promedio histórico. El banco señala que un tipo de cambio real más alto o ingresos financieros adicionales permitirían mejorar ese resultado, aunque el escenario base sigue siendo moderado.

"El sector público podría acumular reservas, aunque probablemente por debajo del 1% del PBI", indica el documento. Y refuerza el sentido estratégico: "La lección para 2026 es clara: aumentar las reservas debe ser una prioridad para fortalecer las defensas del país antes de las elecciones generales de 2027".

El respaldo político y financiero de EEUU aparece como una pieza decisiva. La entidad afirma que ese apoyo "debería utilizarse estratégicamente y con urgencia para construir colchones internos", especialmente luego de un año en el que la fuga de capitales del peso hacia el dólar expuso la sensibilidad del régimen cambiario frente al riesgo político.

La banda cambiaria, la inflación y el test de la estabilización

El informe retoma el debate sobre la banda de flotación. Los analistas sostienen que contribuyó a limitar el traslado de la depreciación a los precios: el tipo de cambio aumentó 21% en tres meses y, aun así, la inflación mensual "apenas se movió". Para JP Morgan, el proceso de estabilización "salió ileso" de una prueba compleja y mantiene una trayectoria desinflacionaria.

La proyección para 2026 prevé una baja del IPC a 1,5% en el primer semestre y a 1,1% en el segundo, con una inflación anual que llegaría a 17%. Este escenario supone avances en las reformas y estabilidad del tipo de cambio real.

Un año decisivo para el Gobierno y la agenda de reformas

JP Morgan estima que 2026 será "crucial para el gobierno de Milei". Con apoyo legislativo probable para las reformas, las perspectivas de crecimiento y desinflación resultan, según el informe, más favorables que en cualquier otro momento desde la llegada del actual mandatario.

En el plano externo, el banco prevé un aumento del acceso a mercados mediante operaciones de manejo de pasivos o recompras de deuda. También anticipa que el Tesoro implementará medidas para aliviar los vencimientos de 2027, lo que reforzaría la resiliencia financiera en un año electoral.

La comparación regional aporta un punto clave: ni Uruguay ni Perú lograron superávits de cuenta corriente durante sus procesos de estabilización. En ambos casos, el aumento de reservas provino del ingreso neto de capitales, un patrón que JP Morgan considera relevante para Argentina: la recomposición de reservas dependería más del flujo financiero que de un superávit comercial.

Inversión, crédito y dinámica interna

El informe proyecta un superávit de cuenta financiera de USD 12.700 millones para 2026, impulsado por mayor inversión extranjera directa, entrada de capitales de cartera y una menor dolarización ante un descenso en la prima de riesgo político. También incorpora USD 5.000 millones de financiamiento multilateral neto y acceso a mercados desde la segunda mitad del año.

En materia de actividad interna, la entidad prevé que la reactivación de la demanda permitirá recuperar dinamismo. Al referirse al crédito, el informe señala que se espera que la mejora observada en moneda local durante 2025 podría verse interrumpida en el tercer trimestre de 2026 debido a la incertidumbre política y a una política monetaria más restrictiva. Sin embargo, el crédito en moneda dura seguiría creciendo de la mano de depósitos en dólares.

Metas fiscales y hoja de ruta política

El banco proyecta para 2026 un presupuesto equilibrado, con un superávit primario de 1,5% del PBI que compensará los pagos de intereses. La estimación contempla un aumento de 0,4 puntos porcentuales en los ingresos gracias a la recuperación de la actividad y a mejores perspectivas agrícolas. A la vez, anticipa un aumento de gastos por la mejora real de 3% en jubilaciones y una mayor transferencia de recursos a las provincias.

El documento concluye con una propuesta estratégica: desmantelar los controles de capital remanentes, avanzar hacia una flotación sucia y consolidar consensos políticos. Según JP Morgan, estos pasos permitirían aprovechar el respaldo de EEUU, atraer inversión y recomponer reservas para encarar con mayor fortaleza el año electoral 2027.

La advertencia queda planteada: sin una acumulación suficiente de reservas, el régimen cambiario y el proceso de estabilización seguirán expuestos a los vaivenes políticos y financieros del próximo año.

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