La importación de alimentos creció un 56,5% interanual y presiona a la producción local
El salto se vincula con apertura comercial, brecha cambiaria y menores costos externos. Las empresas advierten impacto en precios, competencia desigual y la caída de márgenes en distintos rubros.
Las importaciones de alimentos y bebidas alcanzaron los US$2293 millones en 2025, frente a los US$1465 millones registrados en 2024, con un salto interanual del 56,5%, según datos oficiales.
El fenómeno surge de informes de gestión elaborados por la Jefatura de Gabinete con datos de la Secretaría de Industria, Comercio y PyME, y se vincula con cambios en el esquema comercial, diferencias cambiarias y reapertura del mercado tras años de restricciones.
En paralelo, las exportaciones crecieron 9,3% en el mismo período, lo que marca una dinámica desigual entre ingreso de productos y ventas externas.
Este aumento en el esquema comercial genera tensiones en sectores productivos, que advierten pérdida de competitividad frente a productos importados.
Qué rubros explican el salto
El aumento se concentró en carnes, frutas y alimentos procesados.
Las importaciones de carne porcina pasaron de US$59 millones en 2024 a US$152 millones en 2025. Las bananas subieron de US$286 millones a US$340 millones, mientras las preparaciones alimenticias avanzaron de US$138 millones a US$192 millones.
También crecieron las compras de conservas de pescado, de US$126 millones a US$164 millones, y las frutas tropicales, que alcanzaron US$157 millones frente a US$79 millones del año previo.
Otros segmentos registraron subas en carne bovina congelada, carne aviar, productos de panadería, extractos de café, yerba mate y cacao.
El impacto en precios y producción
El ingreso de productos importados genera preocupación en el sector productivo.
El consultor porcino Juan Uccelli afirmó: "Esto es un desastre. Condiciona el precio que se le paga al productor y, además, tenemos un dólar atrasado. Por la guerra, muchas monedas se depreciaron frente al dólar, mientras que en la Argentina ocurrió lo contrario".
El volumen importado de carne porcina pasó de 19.000 toneladas en 2024 a 54.000 en 2025, lo que refuerza la presión sobre el mercado interno.
En el caso de la carne bovina, el consultor Víctor Tonelli señaló que el ingreso de producto externo representa cerca del 1% del consumo total, aunque mantiene una tendencia en alza.
El factor cambiario
Uno de los factores centrales es la brecha de costos con países vecinos.
Brasil aparece como principal origen de los productos. Allí, el real se depreció frente al dólar, lo que reduce costos en moneda local y mejora la competitividad exportadora.
Uccelli sostuvo que "los productores argentinos están excluidos, pero no invierten, lo que condiciona el crecimiento del sector. Con un tipo de cambio adecuado, estaríamos creciendo y exportando".
También influye el esquema macroeconómico local, con costos internos elevados frente a precios externos más bajos, lo que amplía la brecha en góndola.
Frutas: normalización del abastecimiento
En frutas, el fenómeno responde a una dinámica distinta.
Franco Sibila, de la Cámara Argentina de Bananas y Afines, explicó: "En volumen, hubo un aumento del 7,5% entre 2024 y 2025, pero el valor de la fruta subió. Veníamos de años en los que no podíamos importar sin abastecer lo que el mercado requería". También, señaló que el mercado recuperó niveles de abastecimiento tras las restricciones previas y que los precios actuales se ubican en valores similares a los de 2023.
Competencia y costos internos
El avance de importaciones también se vincula con problemas estructurales de la producción local.
El crecimiento responde a costos de producción más altos en Argentina y a la presencia de empresas internacionales con mayor escala.
La productora Gianina Giacoppo afirmó: "Tenemos buena mercadería de palta y la producción creció significativamente, pero seguimos teniendo una carga impositiva elevada a nivel municipal, provincial y nacional".
El sector señala que la presión fiscal y los costos logísticos limitan la capacidad de competir frente a productos importados.
Qué pasa con otros sectores
En yerba mate, el productor Cristian Klingbeil afirmó que la actividad "despegó desde la apertura de importaciones en 2024 y la desregulación del mercado".
También indicó que el precio del kilo de hoja verde cayó de $400 a $220, mientras los costos siguen en alza. Sobre el ingreso de producto externo, señaló: "Es más cara y no necesariamente mejor".
Además, creció la importación de yerba mate envasada, lo que introduce competencia directa en el consumo final.
Cambios regulatorios y apertura
El aumento se da en un contexto de flexibilización normativa iniciado en enero de 2025, con la entrada en vigencia del Decreto 35/2025.
La norma modificó el Código Alimentario Argentino y redujo requisitos para importar y exportar alimentos, con el objetivo de simplificar trámites y eliminar superposición de controles administrativos.
El esquema habilita un ingreso más ágil de productos desde países con estándares sanitarios equivalentes, como Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Australia.
Un mercado en tensión
El crecimiento de las importaciones redefine el equilibrio del sector alimentario.
El proceso amplía la oferta y mejora la disponibilidad, pero también presiona sobre precios internos, márgenes empresariales y niveles de producción local, en un escenario de mayor competencia.
El impacto final dependerá de la evolución del tipo de cambio, los costos internos y el alcance de las políticas de apertura comercial en los próximos meses.
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