Para Hallak, no se entiende el "encono desmedido" del Gobierno con las universidades
El economista de la UBA, el Conicet y el IIEP consideró que la apertura económica era necesaria pero debió realizarse sin afectar la competitividad.
El "encono desmedido" del Gobierno con la universidad pública es "irrazonable", además de darse con la paradoja de sostenerlo por razones de presupuestarias a pesar de impulsar medidas con costo fiscal en otros ámbitos.
En una entrevista con BAE Negocios, el economista de la UBA y el Conicet, Juan Carlos Hallak, manifestó su acuerdo con la apertura económica, pero advirtió que debió haberse llevado a cabo cuidando la competitividad de las empresas.
"Es mucho lo que se destruye y poco lo que se construye", sintetizó el investigador del IIEP (Instituto Interdisciplinario de Economía Política) en alusión a los dos perfiles del crecimiento económico.
Una apertura "veloz y poco cuidada"
-¿Cómo evalúa este presente económico que muchos consideran de transición?
-La situación está en un punto de inflexión, con mucha incertidumbre sobre la marcha de una economía estancada. Hubo muchos cambios, podría repuntar y muchos piensan que eso ocurrirá en el segundo semestre. Pero también hay muchos riesgos y creo que provienen en parte de una apertura muy veloz y poco cuidada. No es que la apertura esté mal, es que se hizo muy fuerte y muy rápido. A las empresas se las fuerza a tener que ser competitivas habiendo estado años en un entorno que no era favorable. Eso genera el riesgo de que esas empresas cierren o se pongan a importar, que es lo que están haciendo muchas. Eso está afectando claramente el nivel de actividad.
-¿Había otra forma de hacer la apertura?
-Sí, tampoco creo que tiene que ser tan distinta, se pueden revertir algunas medidas. No digo volver a cerrar ni repetir lo que hacíamos, sino tener mucho más cuidado. Ya se hizo mucho, no es que en el futuro no se tenga que hacer, pero hoy la prioridad es la sustentabilidad de este proceso. Eso lo que está en juego hoy, porque la economía no está arrancando, es mucho lo que se destruye y poco lo que se construye. Tenemos elecciones el año que viene y si la gente ve pocos resultados favorables podría tomar algún camino que no es el que queremos, el de una economía más estable, integrada al mundo. No hay tanta urgencia en hacer tantas cosas tan rápido, sino en consolidar otra forma, una Argentina más estable, más abierta, pero también más competitiva.
-¿Cuáles de las reformas pendientes cree que es la primera prioridad?
-Hubo una reforma laboral que se aprobó y creo que el principal punto en ese aspecto es el de la incertidumbre alrededor de la litigiosidad. El resto creo que es bueno, pero no es lo urgente. La prioridad ahora es consolidar la macroeconomía y tener cuidado, porque hoy podría no estar dando las respuestas a una sociedad que quiere estabilidad, pero también quiere tener empleo, algo que hoy está en riesgo.
-¿Cómo ve la actitud del gobierno hacia la universidad?
-Creo que tiene un encono desmedido, irrazonable contra la universidad pública, donde hay gente muy valiosa que sabe hacer cosas, que hace a la productividad. Además de que desoye una ley, o sea está en la ilegalidad, dice que no tiene recursos, pero promueve leyes que tienen costo fiscal. La reforma laboral tiene un costo fiscal, todavía tenemos el régimen de Tierra del Fuego que tiene un costo fiscal enorme. No se entiende el encono contra una universidad que forma capital humano y lo hace en forma bastante eficiente y masiva. Con el agregado que con ese abordaje no han logrado generar ningún cambio a favor.
- Com.Ven.Var. %

