Crédito más caro

Luis Caputo: "La gente se sobreendeudó creyendo que la inflación licuaría sus deudas y no pasó"

Luis Caputo explicó la suba de la morosidad bancaria. Anunció reformas en el mercado de capitales y defendió el superávit como eje de la estabilidad

Los bancos argentinos dejaron de prestarle al Estado y giraron su cartera hacia el sector privado. Ese cambio estructural, que el ministro de Economía, Luis Caputo, definió como el momento en que las entidades bancarias "empezaron a funcionar nuevamente de bancos", trajo una consecuencia directa: más mora. 

Caputo lo admitió en el programa Economistas de la TV Pública y explicó el mecanismo. Según dijo, los deudores que apostaron a que la inflación licuaría sus obligaciones tomaron crédito a tasas altas, la inflación no los rescató y el sistema acumuló incumplimientos.

Hasta la llegada del gobierno de Javier Milei, los bancos volcaban la mayor parte de su cartera al sector público y prácticamente ignoraban al sector privado. Esa lógica se invirtió. "Desde que llegó el presidente Milei, los bancos empezaron a funcionar nuevamente de bancos", sostuvo Caputo. El cambio de orientación generó mora adicional que el propio ministro reconoció como un problema activo: mientras no ceda, el crédito se frena.

El Gobierno negoció con los bancos. El funcionario reveló que el equipo económico instó a las entidades a extender plazos y cobrar tasas bajas para aliviar la carga sobre los deudores. "Algunos ya lo están haciendo, pero otros no. Son decisiones privadas", precisó. 

La liquidez excedente empujó a los bancos a recomprar títulos públicos y comprimió la tasa mayorista del 50% al 25%. Una baja que, advirtió el ministro, no se replica de forma automática en el segmento minorista.

Mercado de capitales: reformas y récords de depósitos en dólares

Los depósitos en dólares alcanzaron un récord histórico de USD 38.000 millones, muy por encima del pico de la era Macri, y los préstamos en moneda extranjera llegaron a USD 21.500 millones, también en niveles máximos. 

Hasta la llegada del gobierno de Javier Milei, los bancos volcaban la mayor parte de su cartera al sector público y prácticamente ignoraban al sector privado. Esa lógica se invirtió. "Desde que llegó el presidente Milei, los bancos empezaron a funcionar nuevamente de bancos", sostuvo Caputo. El cambio de orientación generó mora adicional que el propio ministro reconoció como un problema activo: mientras no ceda, el crédito se frena.El Gobierno negoció con los bancos. El funcionario reveló que el equipo económico instó a las entidades a extender plazos y cobrar tasas bajas para aliviar la carga sobre los deudores. "Algunos ya lo están haciendo, pero otros no. Son decisiones privadas", precisó. googletag.cmd.push(function(){googletag.display('baenegocios_interparrafo_2')});La liquidez excedente empujó a los bancos a recomprar títulos públicos y comprimió la tasa mayorista del 50% al 25%. Una baja que, advirtió el ministro, no se replica de forma automática en el segmento minorista.Mercado de capitales: reformas y récords de depósitos en dólaresLos depósitos en dólares alcanzaron un récord histórico de USD 38.000 millones, muy por encima del pico de la era Macri, y los préstamos en moneda extranjera llegaron a USD 21.500 millones, también en niveles máximos.  Los fondos cerrados y las obligaciones negociables tendrán, según Caputo, "burocracia casi de cero". El objetivo es canalizar el ahorro doméstico hacia la inversión productiva sin depender del financiamiento externo.
 Los fondos cerrados y las obligaciones negociables tendrán, según Caputo, "burocracia casi de cero". El objetivo es canalizar el ahorro doméstico hacia la inversión productiva sin depender del financiamiento externo.

Caputo los datos como señal de que el ahorro existe, pero señaló el problema de fondo: ese ahorro no se convierte en inversión local. "Terminás dependiendo del ahorro externo, de si podés colocar algún bono afuera. A eso tienen acceso las grandes empresas, pero las medianas y las pymes no", planteó.

Para cerrar esa brecha, el Gobierno envió a consulta pública a través de la Comisión Nacional de Valores (CNV) una batería de cambios regulatorios. Los fondos abiertos dejarán de requerir aprobación previa y pasarán a un sistema de notificación simple. 

Sobre las dudas de algunos contadores respecto a posibles vacíos en el esquema de blanqueo, el ministro fue directo: "Nosotros creemos que la ley está bien blindada. Si hay que hacer algo más, lo veremos".

Inflación: marzo como pico y apuesta a la desinflación sostenida

Caputo situó en marzo el punto de inflexión. "En abril claramente vamos a ver una inflación más baja y creemos que se seguirá dando esa tendencia en los próximos meses. No hay déficit, no hay emisión y se está recomponiendo la demanda de dinero", afirmó. La recomposición de la demanda de pesos, aclaró, se expresa en la caída simultánea de la tasa de interés y del tipo de cambio.

La persistencia inflacionaria tiene un origen estructural para el ministro, que es la corrección de precios relativos derivada de la quita de subsidios insostenibles. La recomposición tarifaria llegó al 67% de lo necesario y aún queda camino. Caputo también apuntó a la indexación generalizada de la economía, en particular en el sector de servicios, como un obstáculo al proceso de desinflación. El horizonte que trazó fue convergir, a largo plazo, a la inflación internacional.

Superávit, modelo y competencia: la lógica del ordenamiento fiscal

Para Caputo, el déficit fiscal fue históricamente "la madre de los problemas" y el superávit es hoy "la madre de la estabilidad". Explicó que el desequilibrio siempre exigió financiamiento -impuestos, deuda o emisión- y que cada vía tuvo costos concretos: la presión tributaria empujó a la informalidad y redujo la recaudación; la deuda derivó en defaults recurrentes que elevaron el riesgo país; la emisión depreció la moneda. "Lo que había que corregir era el problema", resumió.

El modelo que impulsa el Gobierno tiene a la competencia como mecanismo central de beneficio para los consumidores. Caputo lo formuló con claridad: "Este modelo es para los 48 millones de argentinos. Queremos que la gente tenga acceso a los mejores bienes, a los mejores precios". Una economía cerrada, sostuvo, destruye el incentivo empresarial a ser eficiente y traslada esa ineficiencia al bolsillo de la gente. "Una macroeconomía desordenada exige retornos altísimos y los empresarios hacen uso y abuso de eso", advirtió.

Sobre el empresariado, el ministro fue directo: "A algunos les gusta competir y a otros no. Algunos prefieren tener márgenes de 100% y no una economía ordenada".

RIGI, reservas y cepo: los dólares que cambiaron la ecuación

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el auge de energía y minería generaron un flujo constante de dólares que el Banco Central compra incluso en pleno shock externo. "Eso antes era impensado", destacó Caputo. El ministro anunció que están en proceso de aprobación proyectos adicionales dentro del RIGI por unos USD 40.000 millones.

El Gobierno compró cerca de USD 30.000 millones desde que asumió, aunque esa cifra no se acumuló íntegramente en las arcas del Banco Central: parte se destinó a cancelar "deuda comercial heredada" -que originó la creación del Bopreal- y a refinanciar vencimientos con el Banco Mundial, el BID y la CAF. La estrategia fue reemplazar compromisos al 9,5% por otros al 6%.

Sobre el cepo, Caputo sostuvo que el proceso de eliminación fue gradual y que el esquema "está prácticamente eliminado". Anticipó anuncios de alto impacto en los próximos meses que crearán mejores condiciones para levantar las restricciones restantes. En cuanto al riesgo país, reconoció que debería ser más bajo y admitió que el mercado tiene una lectura propia del llamado "riesgo kuka": "Para mí es cero, porque no hay posibilidad de volver atrás. Pero el mercado no piensa como yo".

El ministro defendió los datos como brújula de gestión y descartó las señales de encuestas pequeñas. Para él, "la inflación va a converger a la baja, vamos a tener mayor crecimiento y se va a generar mayor empleo. La realidad son las estadísticas, no las pequeñas encuestas de 800 casos". Los USD 38.000 millones en depósitos y la tasa mayorista a la mitad de donde estaba le dan, por ahora, respaldo empírico a ese optimismo.

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