Si se aprueba la reforma laboral, ¿qué va a pasar con las horas extra?
El proyecto incorpora el banco de horas y redefine el pago y compensación de horas extra. Apunta a flexibilizar la jornada y reducir costos.
El proyecto de reforma laboral que el Gobierno de Javier Milei envió al Congreso instala un cambio profundo en la administración del tiempo de trabajo. La iniciativa redefine el régimen de horas extra y habilita acuerdos de banco de horas, una herramienta que permite redistribuir la carga laboral según los ciclos productivos de cada sector.
La propuesta toma como referencia modelos aplicados en otros países y plantea un esquema más flexible para organizar la jornada, siempre bajo acuerdos voluntarios y por escrito entre empleadores y trabajadores.
El proyecto permite que cada empresa pacte un sistema propio para registrar, utilizar y compensar horas extraordinarias. El régimen exige mecanismos de control verificables para evitar abusos y garantizar que se cumplan los descansos diarios y semanales establecidos en la legislación.
El banco de horas permite que un trabajador acumule más horas en períodos de alta actividad y luego recupere ese tiempo con francos o jornadas reducidas cuando cae la demanda. La compensación también podrá incluir pagos adicionales, aunque el plus será inferior al recargo actual del 50% o 100% que rige para las horas extra tradicionales.
El texto también regula el trabajo a tiempo parcial. Los trabajadores bajo esta modalidad podrán sumar horas suplementarias por acuerdo voluntario, aunque no podrán superar la jornada legal máxima. Los convenios colectivos podrán fijar límites y establecer mecanismos para pasar a tiempo completo.
El objetivo central es reducir el costo laboral extraordinario y adaptar la jornada a los picos de producción sin eliminar derechos básicos.
Límites y controles
La iniciativa aclara que la flexibilidad no podrá superar los topes semanales definidos por ley ni los acuerdos sectoriales vigentes. El control estatal seguirá a cargo de la autoridad laboral, que deberá verificar que los pactos respeten el interés del trabajador.
Si bien el texto menciona experiencias como la de Grecia, donde la jornada puede extenderse hasta 13 horas en días puntuales, el proyecto argentino no fija ese techo. Cada actividad podrá acordar sus propios límites dentro del marco legal.
Si un convenio vence y no se renueva, dejará de estar vigente y regirá la nueva legislación laboral como piso. El Ejecutivo sostiene que este cambio acelerará las negociaciones con los sindicatos.
Un debate central en el Congreso
El Congreso analiza estos cambios como parte del paquete de reformas que el Gobierno considera claves para modernizar el mercado laboral. El oficialismo afirma que el banco de horas protegerá derechos y brindará previsibilidad, mientras que distintos sectores sindicales alertan por el impacto en el pago de las horas extra y en las condiciones de trabajo.
La discusión continuará en comisiones, donde legisladores, empresarios y gremios definirán si el nuevo esquema de tiempo laboral avanza o si requiere modificaciones.
- Com.Ven.Var. %

