Euforia en el mercado

Siguió el rally de bonos y el riesgo país perforó los 500 puntos

Con la tasa a 10 años del Tesoro de EE.UU. en 4,2%, el Gobierno se ilusiona con tasas debajo del 10%

La compra de divisas sostenida por parte del BCRA terminó de inclinar la cancha y hay euforia tanto en el Gobierno como en los mercados: el riesgo país perforó finalmente, por primera vez desde 2018, los 500 puntos y de esa forma lleva a la tasa de los bonos soberanos a niveles que se vislumbran por debajo del 10%.

Debe mantenerse e idealmente seguir bajando para que el Gobierno pueda emitir deuda antes de los vencimientos de julio y pagar vencimientos sin perder reservas. Un matiz: desde hace tres días la cotización del dólar se maneja al alza, aunque sigue a distancia del techo de las bandas.

El BCRA mantuvo firme su racha compradora de reservas a lo largo de todo enero. En rigor, excepto el primer día de aplicación del programa anunciado, en todas las jornadas hubo presencia del Central, que en lo que va del mes y del año se hizo de USD1.049 M. El martes no fue la excepción, con compras por USD32 M.

Las compras estuvieron bien por encima del 5% del volumen diario del MLC, lo que lleva a pensar que hubo mucha adquisición de grandes bloques, por fuera.

Habrá que ver si logra sostenerlo en el año, pero el objetivo de al menos USD10.000 M pautado por el BCRA viene siendo sobrecumplido: alcanzarlo implica hacerse de USD41 M al día.

En el primer mes del año, con 17 jornadas transcurridas, la autoridad monetaria compró USD1.049, lo que implica un promedio diario de USD62 M. Viene encaminado y para el mercado eso es clave porque la recomposición de unas reservas netas que sin embargo siguen en un rojo de USD346 M será una garantía de pago para los bonos a futuro.

El analista financiero Christian Buteler señaló: "Compra de dólares del BCRA y baja del riesgo país. Es causalidad, no casualidad. Se advirtió durante todo el 2025 y no hablamos de septiembre y octubre, sino de los meses previos. Teníamos equilibrio fiscal; mayor orden monetario; el gobierno, aún en minoría, sacaba leyes por el congreso. ¿Qué le faltaba al país para bajar el riesgo país? Un BCRA que compre dólares, igual que en el 2024, como se pedía en 'mandrilandia'. Bienvenido sea el cambio de política".

Efectivamente, el riesgo país anotó una caída a toda velocidad desde el miércoles de la semana pasada, despejados algunos nubarrones a nivel global y consolidada la dinámica compradora del BCRA.

El miércoles 21 de enero había cerrado en 562 puntos, luego de oscilar entre los 560 y los 591 puntos a lo largo del mes. El derrumbe continuó el martes, con subas de los bonos de 60 centavos en promedio, con el GD41 trepando 80 centavos, y el riesgo país cerrando en 494 puntos. Con la tasa del bono del Tesoro a 10 años en 4,2%, el tipo de interés ahora se acerca al 9%.

El economista jefe del Grupo SBS, Juan Manuel Franco, dijo: "Si bien la tasa del bono de EEUU a 10 años es mayor a la que regia en la última emisión internacional de Argentina, el hecho de que recientemente Ecuador haya salido a emitir en el mercado internacional lleva al mercado a preguntarse cuando podría ser el turno de Argentina. Las tasas a las que colocó Ecuador, un crédito que viene siendo golpeado por distintos factores de riesgo en los últimos años, fueron de 8.75% y 9.25% para bonos a 8 y 13 años, respectivamente, por lo que no luce algo descabellado pensar en que Argentina pueda hacerlo".

Desde PPI señalaron: "Los Globales extendieron el rally. La deuda soberana en dólares volvió a avanzar hasta 1% en la jornada, encadenando cinco ruedas de subas. El riesgo país profundizó su compresión y se ubicó en torno a 494 puntos, marcando un nuevo mínimo en la era Milei".

Era la novedad más esperada para el Gobierno: finalmente el riesgo país cerró una jornada en 494 puntos y de esa forma el martes se convirtió en un hito que no se veía desde el 11 de junio de 2018, ya a la salida de la época de vacas gordas y expectativas altas del gobierno de Cambiemos, que terminó con una serie de devaluaciones que voltearon a la actividad económica y dispararon la dinámica inflacionaria.

Casi ocho años después, para el Gobierno es un paso relevante para que el programa empiece a cerrar, desde la cuenta financiera, pero sin tener que apelar a salvatajes de su aliado clave, Donald Trump, motorizados a través del FMI y la Secretaría del Tesoro de EE.UU.

Si vuelve a los mercados de deuda soberana, el Gobierno podrá ahorrar divisas que se estaban yendo por la canaleta de los pagos de deuda. Ahí faltará recuperar el superávit de cuenta corriente para hacerlo sostenible, tal como destacó la consultora LCG.

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