La contrapublicidad trepa los muros de Buenos Aires
Un grupo de profesionales argentinos componen la pata local de este movimiento internacional que cuestiona la sociedad de consumo
El movimiento contrapublicitario internacional tiene representantes en Argentina y son los psicólogos y comunicadores de "Proyecto Squatters", que desde 2008 hace intervenciones artísticas en las calles de Buenos Aires. Son parte del movimiento global "Subvertisers International" (SI), que busca "develar las formas en que la publicidad afecta a la sociedad".
"Nos autodefinimos como una respuesta creativa al monólogo del poder. Con nuestras acciones buscamos construir una mirada crítica sobre la sociedad de consumo y los efectos del discurso publicitario", dijo a Télam Julián, quien puso en marcha el colectivo Squatters hace 10 años y prefiere no dar su apellido.
Concretamente, lo que hacen los cinco jóvenes que forman Squatters es convocar a artistas para intervenir anuncios publicitarios en la vía pública: "Pintamos, escribimos, tapamos y dibujamos las imágenes de las publicidades para resignificar sus mensajes y sacar a la luz aquello que ocultan", explicó.
Decenas de artistas convocados por Squatters se encontraron días atrás en Colegiales y rodearon la manzana ubicada frente al Mercado de las Pulgas, entre la avenida Dorrego, la Plaza Mafalda y la calle Conde, donde según una ley sancionada por la Legislatura porteña en 2007 debería estar la Plaza Clemente, pero aún hoy es un terreno baldío cercado con unos 60 carteles publicitarios.
Junto con los artistas, llegaron decenas de vecinos, ya que en una asamblea previa los squatters y las organizaciones del barrio habían acordado que algunas de las intervenciones reflejarían la lucha por tener un espacio verde y público en ese terreno, que está en desuso desde hace al menos 11 años.
Así, sobre anuncios del Gobierno de la Ciudad, cadenas de comida rápida, gaseosas y un rally de autos, los artistas trabajaron entre las 10 y las 18 para pintar casi 50 murales combinando distintas técnicas: stencil, graffiti, collage, pintura y dibujo, entre otras.
Quien daba una vuelta a la manzana podía ver desde una hamburguesa asesina y un robot gigante parado entre los edificios de una ciudad que se incendia hasta una plaza de colores psicodélicos, un ser mitad Clemente (el personaje de historieta) y mitad caballo y una pareja de ancianos entrando de la mano a una plaza.
Squatters se puede traducir como "ocupas" o "invasores", pero ellos no sólo invaden carteles, también tienen un proyecto pedagógico: dan talleres en escuelas, universidades y terciarios para proponer una "mirada crítica del discurso publicitario". A mediados de abril cruzaron el Río de La Plata para ofrecer en la Facultad de Bellas Artes de Montevideo una charla abierta.
"En cualquier lugar del mundo, la publicidad está invadiendo nuestros espacios públicos y fomentando el consumo irracional. Squatters, en tanto representante de SI en esta parte del mundo, tiene el propósito de ayudar a tejer una red de activistas contrapublicitarios por distintos rincones de Argentina y América latina", dijo Julián.


