Finalmente, la novela llegó a su capítulo final. Después de dos semanas de idas y vueltas entre Elon Musk y Twitter, el magnate llegó a un acuerdo y compró la red social. El acuerdo se cerró en 54,20 dólares por acción, es decir, alrededor de 44.000 millones de dólares por el 100% de Twitter. De esta manera, la empresa fundada por Jack Dorsey pasará a ser privada.

Según comunicó la red social, el precio final de cada acción es un 38% superior al del 1 de abril, logrando así un acuerdo inédito por un valor total ampliamente superior al estimado por todos los analistas. Sin embargo, las ganas de Elon Musk de tener su propia red social para poder hacerla "una plaza pública" donde haya completa libertad de expresión.

Y eso mismo dijo en su primera declaración como dueño absoluto de la empresa: "La libertad de expresión es la base de una democracia que funcione, y Twitter es la plaza pública digital donde se debaten asuntos vitales para el futuro de la humanidad".

¿Qué va a pasar de cara al futuro? "Quiero que Twitter sea mejor que nunca, mejorando el producto con nuevas funciones, haciendo que los algoritmos sean de código abierto para aumentar la confianza, derrotando a los bots de spam y autenticando a todos los humanos. Twitter tiene un enorme potencial. Espero trabajar con la empresa y la comunidad de usuarios para desbloquearlo", resumió el magnate.

En la mañana de este lunes ya se especulaba con la finalización del proceso de compra por parte del multimillonario, algo que hizo subir las acciones de Twitter levemente. Con el anuncio de la operación, los títulos de la red social se dispararon más de un 6%

 

Qué dijo Twitter sobre la compra de Elon Musk

La Junta Directiva de Twitter, que había decidido incorporar a Elon Musk —algo que el magnate finalmente rechazó— dijo a través de su presidente Bret Taylor: ""La Junta Directiva de Twitter llevó a cabo un proceso reflexivo e integral para evaluar la propuesta de Elon con un enfoque deliberado en el valor, la certeza y la financiación. La transacción propuesta generará una prima de efectivo sustancial, y creemos que es el mejor camino a seguir para los accionistas de Twitter".

Por su parte, el CEO de la red social, Parag Agrawal —que probablemente pierda su trabajo ya que no es precisamente del gusto de Elon Musk—, declaró: " Twitter tiene un propósito y una relevancia que impacta al mundo entero. Profundamente orgulloso de nuestros equipos e inspirado por el trabajo que nunca ha sido más importante".

Pese a que la red social hizo todo lo posible para que esto no sucediera, el poder de Elon Musk —y la gigantesca cantidad de dinero que ofreció— derrotaron las estrategias de Twitter. Ni sumarlo a su Junta Directiva —con una cláusula para que no comprara más del 14,9% de la empresa— ni la estrategia de "píldora venenosa" —permitir a los accionistas comprar más títulos— funcionaron. 

En el comunicado, Twitter especificó que Elon Musk aseguró 25.500 millones de dólares de financiamiento en préstamos de margen y deuda "totalmente comprometidos", mientras que la otra parte saldrá de su bolsillo: alrededor de 21.000 millones de dólares. "No existen condiciones de financiación al cierre de la transacción", aclaró la empresa.

¿De dónde salió el dinero? Elon Musk salió a captar capital para realizar la transacción, y, gracias a préstamos de entidades prestigiosas como Morgan Stanley y bancos como Bank Of America, Barclays, MUFG y otras, alcanzó los 46.500 millones de dólares que necesitaba, y actualizó su propuesta para convencer a los inversores que, de todas formas, ya no tenían mucho para hacer al respecto. 

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