“Crear un ser artificial ha sido el sueño del hombre desde que nació la ciencia”, reza una de las frases más famosas de la película Inteligencia Artificial estrenada en 2001. Y aunque todavía el mundo no llegó a ese punto, la IA ya invadió a muchas empresas, a tal punto que quienes encararon algún proceso de transformación digital, se volvieron un 26% más rentables que sus competidores y llegaron a una valoración de mercado un 12% más alta.

Los datos, que surgen del MIT Sloan Management Review, muestran como la IA es casi una necesidad para toda empresa, ya que gracias a ella podrá, entre otras cosas evitar la realización de actividades mecánicas, repetitivas, y altamente tediosas; y desarrollar y masificar el uso de tecnología sustentable.

¿Hasta dónde puede llegar la Inteligencia Artificial? Por ahora no hay un límite. Fue aplicada en industrias, en cultivos y hasta en el delivery. Simpliroute, una empresa internacional de Desarrollo de Software de Logística de E- Commerce, logró mejorar la trazabilidad en el proceso de envío de productos gracias al análisis de múltiples factores: el tipo de productos que se están despachando, la cantidad, el tipo de vehículo que requiere en términos de funcionalidades y espacio y el radio de entrega.

El delivery se optimiza gracias al machine learning

Y no solo eso, sino que logró desarrollar “ADA”, una copiloto virtual que utilizará machine learning para trazar las rutas considerando factores relevantes para el desplazamiento a partir de la experiencia con la que se mueve el usuario, evitando calles menos transitadas por el conductor y privilegiando la experiencia de la ruta sobre la posibilidad óptima. Sin embargo, no deja de lado la acción humana: “es el conductor quien finalmente sabe reconocer elementos esenciales de la ruta como vías en mal estado, lugares donde el vehículo no podría entrar por temas de espacio o entre otras cosas”, destacaron a BAE Negocios desde Simpliroute. 

Y la eficiencia ya dio resultados: los costos logísticos se reducen hasta en un 34%, el tiempo de reparto es un 80% menor y se logran un 25% de más envíos por cada ruta realizada. Un software como este promete un 10% menos de vehículos para la empresa y un 30% menos de emisiones de dióxido de carbono. 

Qué pasará con el trabajo humano

Aunque todo suene idílico, uno de los principales cuestionamientos que se le hace a la IA es que hará que cada vez más gente se quede sin trabajo. De hecho, el WorldEconomicForum calcula que se perderán 85 millones de empleos por la aplicación de la IA en empresas. Sin embargo, el organismo internacional también pronosticó que la transformación digital generará 98 millones de puestos de trabajo nuevos en 26 países

“Los seres humanos tienen mucho que aportarle a la inteligencia artificial”, destacaron desde RockingData, una startup argentina que trabaja todos los días junto a organizaciones líderes en distintas industrias, identificando formas valiosas e innovadoras de usar los datos. Según explicaron a este medio, las personas pueden ayudar a las máquinas, por ejemplo, en situaciones en que casi no hay datos disponibles sobre una problemática, o generando explicaciones humanas para los hallazgos descubiertos por una inteligencia artificial, entre otras cosas. “La relación entre humanos y máquinas es de complementariedad, y no de superposición o reemplazo”, aclararon. 

¿Qué pasará en el futuro, entonces? En RockingData creen que los próximos años serán “claves para lograr ponerse de acuerdo, conceptualizar y sobre todo regular las prácticas sobre inteligencia artificial y uso de datos alrededor del mundo”.

“Avanzar hacia la transformación digital se ha vuelto una necesidad para las empresas”, consignó Simpliroute. Ambas empresas coincidieron en que la evolución va de la mano de la IA, pero hay ciertos límites éticos y legales sobre los que se debe tener mucho cuidado. 

Finalmente, RockingData concluyó: “El desafío, tanto de países, como de organizaciones y de individuos en particular, es evitar transformarse en los perdedores de esta revolución tecnológica, y aprovecharla para aumentar nuestras posibilidades. Sin duda no será una tarea fácil, pero al mismo tiempo es una tarea imprescindible. Y el primer paso es entender el mundo que se nos viene”