Asoma, cada vez con más fuerza, un estilo de liderazgo centrado en el bienestar. Una conducción capaz de cultivar un entorno de salud a nivel sistémico de la organización que posibilite márgenes de calidad en el trabajo, equilibrando la vida personal con la laboral y garantizando los resultados organizacionales. 

Un informe exclusivo elaborado por Virginia Borrajo, Co-fundadora en Estudio Locht, describe las características de este estilo, por qué gana protagonismo y qué habilidades involucra. "Durante mucho tiempo las organizaciones fueron vistas como máquinas, bajo esta metáfora el foco no eran las personas sino la eficiencia y la productividad. Entiendo a la organización como un sistema psico-socio-técnico, comprendemos que es imposible ofrecer resultados si las personas trabajadoras no tienen salud, en su sentido más holístico: salud psíquica y física", indica la especialista. 

Según puntualiza, cuando se habla de un líder que opera desde el bienestar, no significa que ese líder realiza acciones meramente cosméticas como tener una sala con juegos en la empresa para que la gente se distienda o haga actividades de yoga en el trabajo. Por el contrario, debe ser un líder que pueda impactar en el sistema organizacional generando un entorno de salud ligado a la productividad y sostenido desde la seguridad psicológica.  Este enfoque resulta complejo por la tensión entre la productividad laboral y la productividad humana. 

"Su rol claramente tiene impacto sobre los resultados de una organización. Se crea un entorno en donde las personas son respetadas y encuentran colaboración, cooperación y se los ve no como 'máquinas de resultados' sino como personas que trabajan en un entorno de salud", agrega Borrajo.

Detalla algunas de las habilidades claves que es necesario fortalecer para el correcto desempeño del Líder de Bienestar:

  •  Conversaciones con Propósito: el líder debe poder generar espacios de diálogo para abordar y profundizar cual el propósito de la persona en la organización para poder construir un camino que posibilite conectar el propósito con el valor de la organización, y así construir un camino con sentido en el trabajo. 
  •  Empatía: Si bien la empatía no es una habilidad, poder decodificar en qué situación se halla las personas de su equipo y qué entorno necesitan para trabajar en condiciones de satisfacción es clave para brindar agilidad emocional con impacto en el psiquismo humano. 
  • Seguridad psicológica: Construir un sistema organizacional basado en la cooperación, colaboración y respeto mutuo que posibilite que cada persona pueda sostener su singularidad en un entorno diverso. 

Está comprobado que estos niveles de satisfacción generan más engagement y aumenta la tasa de retención, no desde un paquete de beneficios sino desde un lugar donde tengo ganas de ir a trabajar.

"Es común que aquellas organizaciones que necesitan entregar resultados claves al negocio, en caso sean muy agresivos, si no cuentan con líderes que tengan la capacidad de gestionar el bienestar internamente posiblemente tengan una tasa de rotación muy grande y graves problemas de retención de talento clave", indica la experta. Así, las organizaciones más agresivas de mercado suelen tener una tasa de 2 años de empleados en puestos claves del negocio, luego de ese tiempo pasan comienzan a tener casos de burnout o estrés severo también llamado casos de hundimiento psíquico. Llegar a este punto es grave ya que requiere de intervención terapéutica. 

Por eso, es necesario que todas las organizaciones en un mercado laboral tan exigente incorporen estas habilidades en los líderes para poder ofrecer un entorno de salud real a sus empleados.