El viernes nunca fue un día como cualquier otro en las oficinas. No se trata sólo de la alegría pre-fin de semana que sobrevuela las charlas. Muchas empresas lanzaron a lo largo de los años políticas que apuntaban a hacer de ese último tramo laboral una jornada distendida. Del famosísimo "casual friday" con chombas y camisas hawaianas al horario reducido, ideas no faltan. La moda más reciente, en tiempos de pandemia y teletrabajo, es el "zoom-free Friday". 

Liberando a los trabajadores de las tediosas teleconferencias, durante todo el día o al menos durante la tarde, empresas como el Citi y, a modo de prueba, el banco HSBC en el Reino Unido están buscando maneras de disminuir el cansancio que genera  la nueva rutina en modo digital. 

La semana pasada el medio británico BBC informó que el gigante bancario HSBC planea instalar la medida los viernes por la tarde  para algunos empleados del Reino Unido en un esfuerzo por abordar el estrés causado por trabajar desde casa durante la pandemia. "El programa de prueba sigue planes similares anunciados por otras empresas para impulsar el bienestar de los empleados.Se aplica a su unidad de banca comercial, que cubre cuentas corrientes, préstamos, hipotecas y tarjetas de crédito", indica la publicación, que menciona además que la idea se encuadra en los planes de la entidad para reducir su espacio de oficinas en un 40% y forma parte de una iniciativa para analizar el futuro del trabajo. Las personas que se comprometen a no programar reuniones de Zoom un viernes por la tarde para dejar espacio para otros trabajos.

Según indicaron a BAE Negocios fuentes de la filial local de HSBC, por ahora esta medida no se implementó en Argentina. Tienen en cambio la política "viernes flex": trabajan hasta las 15. "Es más efectivo que evitar zooms los viernes. De esta manera evitamos que la agenda se cargue de zooms el resto de la semana", señalaron.

Citigroup anunció a fines de marzo que adoptaba la política "viernes sin Zoom".El banco busca eliminar las videollamadas internas para sus trabajadores un día a la semana. Su directora ejecutiva Jane Fraser habló en contra de la "difuminación de las líneas entre el hogar y el trabajo y la implacabilidad de la jornada laboral pandémica". Citi —el tercer banco más grande en Estados Unidos y el 13 del mundo en cuanto a activos según S&P Global— también les pidió a sus 210.000 trabajadores a nivel global que se aseguraran de tomar vacaciones.

Paradójicamente, hasta el  jefe de Zoom, Eric Yuan, dijo hace unas semanas a la Cumbre del Consejo de CEO del Wall Street Journal (celebrada en Zoom) que sufre de fatiga de Zoom y que ya no programa reuniones consecutivas.

Las quejas por la "fatiga de zoom" se multiplicaron en muchas industrias. El viernes sin zoom no es una idea nueva en el mundo, empezó a rondar ya en mayo del año pasado y también se debatió en otro tipo de instituciones como las universidades.

Según destacan algunos especialistas, para que funcione realmente tiene que ser algo colectivo. Advierten además que zoom  se convirtió en el nuevo correo electrónico: demasiado libre de fricción, demasiado fácil "sumarse a un Zoom",  demasiado fácil incluir a mucha gente (el efecto cc.). Establecer un día sin zoom dificultará el zoom.  Curiosamente, la flexibilidad propia de la videollamada es la que genera un exceso de reuniones, porque son más fáciles de coordinar.

La avanzada de las entidades financieras en esta línea puede hacerse notar en Wall Street, ámbito caracterizado por jornadas laborales extenuantes. Hace unos días, una encuesta de 13 analistas de primer año en Goldman Sachs reveló que trabajaban un promedio de alrededor de 100 horas por semanas y sentían que eran víctimas de abuso laboral.