"Busco empleado joven, pero con experiencia". ¿Te suena?
La gran contradicción del mercado actual: las empresas exigen experiencia a chicos que recién arrancan, pero tampoco quieren invertir tiempo y presupuesto en formarlos. Patricia Jebsen desarma la paradoja del primer empleo y las expectativas salariales de los sub-25.
Conseguir el primer empleo se convirtió en uno de los mayores desafíos para los jóvenes. La principal barrera sigue siendo la misma: las empresas suelen exigir experiencia previa para puestos iniciales, mientras que quienes recién ingresan al mercado laboral todavía no tuvieron la oportunidad de adquirirla.
A ese problema se suma otro factor cada vez más frecuente: la diferencia entre las expectativas de los postulantes y las posibilidades que ofrecen los empleadores, especialmente en materia salarial.
El círculo vicioso de la experiencia laboral
Uno de los principales reclamos de los jóvenes es que muchas búsquedas laborales solicitan experiencia incluso para posiciones junior.
Esto genera un círculo difícil de romper: para conseguir experiencia primero hay que obtener un empleo, pero para acceder al empleo ya se exige haber trabajado anteriormente.
Según especialistas en recursos humanos, las pasantías, prácticas profesionales, voluntariados y trabajos temporales pueden ayudar a construir un perfil competitivo y facilitar el ingreso al mercado laboral.
Las expectativas salariales, otro punto de conflicto
Además de la falta de experiencia, muchas empresas advierten sobre un desajuste entre las expectativas de algunos jóvenes y la realidad del mercado.
Desde el sector privado sostienen que numerosos postulantes pretenden salarios elevados desde el inicio de su carrera profesional, mientras que las compañías consideran que, durante los primeros meses, también invierten recursos en capacitarlos.
En ese sentido, algunos empleadores argumentan que el ingreso inicial contempla no solo el trabajo realizado, sino también el tiempo y el costo de formación que demanda cada nuevo empleado.
Las habilidades blandas ganan protagonismo
Ante este escenario, los especialistas destacan que las habilidades blandas pueden convertirse en un factor diferencial para quienes buscan su primer empleo.
La predisposición para aprender, la comunicación, la responsabilidad, el trabajo en equipo y la capacidad de adaptación suelen pesar tanto como los conocimientos técnicos en los procesos de selección.
Demostrar interés por la empresa, investigar previamente el puesto y asistir preparado a la entrevista también aumenta las posibilidades de avanzar en una búsqueda laboral.
Un desafío para empresas y candidatos
El ingreso de los jóvenes al mercado laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del empleo en Argentina.
Mientras los postulantes buscan oportunidades que les permitan desarrollarse profesionalmente y obtener ingresos acordes a sus expectativas, las empresas reclaman perfiles con mayor preparación y disposición para comenzar una carrera desde puestos iniciales.
Reducir esa brecha aparece como una de las claves para facilitar el acceso al primer empleo y generar más oportunidades para quienes buscan dar sus primeros pasos en el mundo del trabajo.

