Más que precios: cómo puede afectar la guerra al abastecimiento de combustibles
El impacto de la guerra en Medio Oriente puede variar de acuerdo con la duración del conflicto, pero no será uniforme en cada tipo de combustible
El impacto de la guerra en Medio Oriente en el mercado local de combustibles aún no puede mensurarse, debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y su extensión geográfica. No obstante, no se descarta que en los próximos días algunas de las compañías resuelvan ajustar sus precios de venta al público.
Desde mediados del año pasado, las empresas no están obligadas a informar por anticipado los cambios en los precios. En el caso de YPF, esos valores están sujetos a cambios en función de la demanda horaria, bajo el esquema denominado micropricing.
El presidente y CEO de la empresa, Horacio Marín, anunció al respecto que no tienen previsto modificaciones en los precios de venta en el corto plazo, ya que estos no están condicionados por variaciones diarias del valor del barril de Brent sino a promedios mensuales.
Abastecimiento
Pero al margen del posible impacto en los precios, otro aspecto a tener en cuenta es el riesgo de que surjan problemas de abastecimiento, una situación que, por otras razones, la Argentina no experimenta desde el invierno de 2022.
Para el portal especializado Surtidores, "para las Estaciones de Servicio, el problema no sería la escasez, sino la reacción del consumo frente a eventuales subas".
En ese sentido, citó al director del Instituto de Energía y docente de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, quien opinó que "el estacionero, como parte del mercado interno, va a estar afectado por los precios".
Problemas con el gasoil
Podrían darse algunos inconvenientes con el abastecimiento de gasoil, ya que "las refinerías locales no alcanzan a cubrir toda la demanda, lo que obliga a importar volúmenes adicionales", advirtió el portal.
Para Carnicer, "si mantenemos reglas claras y un comportamiento confiable, podemos aprovechar esta coyuntura como exportadores sin poner en riesgo el suministro interno".
"El desafío para las Estaciones de Servicio no es la falta de combustible, sino cómo administrar un escenario de precios más altos en un mercado interno sensible", concluyó.
En enero, las ventas de gasoil en la Argentina representaron el 40,8% del total, frente a un 59,2% de las naftas, aunque con diferentes composiciones en cada distrito.
Al respecto, el gasoil significó el 22,8% de las ventas en CABA, la jurisdicción con menor participación, en tanto en el otro extremo se ubicó La Pampa, con el 53,5%, conformando con Mendoza las únicas dos provincias en las que ese combustible tiene mayor peso que las naftas.

