Mega invertirá USD 360 millones bajo el RIGI para ampliar infraestructura en Vaca Muerta
La compañía busca aumentar su capacidad de procesamiento y exportación de líquidos del gas con obras en cuatro provincias.
La energética Compañía Mega presentó un proyecto de inversión por USD 360 millones bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de ampliar su capacidad operativa en un segmento clave del negocio energético.
La iniciativa se inscribe dentro de un plan más amplio, que contempla USD 650 millones entre 2023 y 2028, y apunta a resolver uno de los principales cuellos de botella del sector: la infraestructura para procesar y transportar los líquidos del gas natural (NGLs).
En un contexto de fuerte crecimiento de Vaca Muerta, el foco ya no está solo en extraer más gas, sino en monetizarlo de forma eficiente.
Más producción y un salto en el perfil exportador
El proyecto permitirá incrementar en torno al 27% la producción de NGLs, con más de 500.000 toneladas adicionales por año.
El dato clave es el destino de ese volumen: cerca del 80% se orientará a exportaciones, lo que refuerza el rol del sector energético como generador de divisas.
Este cambio consolida una tendencia: el pasaje de un esquema centrado en el abastecimiento interno hacia un modelo con mayor integración al mercado global.
El 80% del crecimiento productivo estará destinado a exportaciones, lo que posiciona al proyecto como un generador neto de divisas.
Infraestructura, el cuello de botella del crecimiento
El avance de Vaca Muerta expone un límite claro: la falta de infraestructura suficiente para procesar, transportar y evacuar la producción.
En ese punto, el rol de Mega resulta estratégico. La empresa opera el único poliducto del país dedicado a líquidos del gas, que conecta la Cuenca Neuquina con Bahía Blanca.
Con la ampliación, la capacidad superará las 2,5 millones de toneladas anuales, lo que permitirá acompañar el crecimiento de la producción no convencional sin generar cuellos de botella.
Obras en cuatro provincias y efecto federal
El plan de expansión se desarrollará entre 2026 y 2028 e incluirá obras en distintos puntos del país.
Habrá nuevas plantas de rebombeo en Río Negro y La Pampa, ampliaciones en Neuquén y mejoras en Bahía Blanca, lo que configura un esquema con impacto federal sobre la cadena energética.
Las obras apuntan a optimizar el acondicionamiento del gas, mejorar su transporte y facilitar la comercialización de los subproductos.
El RIGI como condición para destrabar inversiones
El proyecto prevé un pico de 600 empleos durante la construcción, con impacto directo en economías regionales vinculadas al sector.
El encuadre dentro del RIGI no es menor. En el midstream, los proyectos requieren altas inversiones iniciales y plazos largos de recuperación, lo que eleva el riesgo.
En ese escenario, los incentivos resultan clave para viabilizar obras que de otro modo se postergarían.
La apuesta de Mega refleja una dinámica más amplia: la necesidad de convertir el potencial geológico de Vaca Muerta en exportaciones concretas y flujo sostenido de dólares.

