Una gran fábula animada con aroma a Charles Dickens
■ The Boxtrolls es una película de animación realizada con muñecos y por los mismos autores de ParaNorman y Kubo. Ese tipo de animación es de una gran difi cultad y sus resultados, cuando hay talento -es el caso-, muy poéticos. Aquí se trata de la historia de un huérfano adoptado por una especie de monstruos que viven bajo nuestro mundo cotidiano y a los que un villano quiere exterminar. Hay algo de Dickens en la historia del protagonista y en los colores del universo en el que transcurre el fi lme. Lo que no hay es puerilidad ni trivialidad, esos dos defectos que suelen estar asociados a las películas animadas. Bellísima, va el sábado a las 22 por Universal.

Sully
■ Este fi lme de Clint Eastwood narra un hecho real: cómo un piloto aterrizó el el río Hudson un avión y evitó una tragedia, hace pocos años. También narra la investigación alrededor del hecho y cómo ese piloto es juzgado (y prejuzgado) por las autoridades. Como siempre, es la historia de un inconformista que hace lo correcto a pesar de todo (el cuento “eastwoodiano” por excelencia), pero también es un gran fi lme de suspenso que logra que nos de miedo algo que sabemos, desde el principio, que va a terminar bien. El trabajo de Tom Hanks como protagonista es, como siempre, excelente. Va el viernes a las 21.15 por HBO.

 

Desiree
■ Había una vez un actor llamado Marlon Brando al que se consideraba -y muchos consideran incluso hoy- el mejor del cine. Bueno, sí, era genial Brando pero no siempre hacía grandes películas, aunque levantaba algunos muertos notables. Ejemplo de esas remadas fantásticas es Desirée, un drama romántico sobre Napoleón Bonaparte (claro, Brando mismo) y su amante (una bellla Jean Simmons, actriz menos recordada de lo que merece). Todo el Hollywood clásico está ahí, con virtudes y defectos. Y también la actuación moderna por parte de Brando y Simmons, cuando aquel modelo se disolvía. Jueves, 21, Fox Classics.

Purple Rain
■ No se puede decir de ningún modo que Purple Rain sea una buena película. Tampoco que sea una mala película, más allá de que dura mucho más de lo que debería y que la cursilería de algunas de sus elecciones estéticas hacen estallar toda la iconografía de los años 80. Pero está protagonizada por Prince y el disco que surgió de esa película (bueno, quizás sea al revés) es extraordinario, genial, increíble. La combinación de bobada fílmica y música extraordinaria es probablemente única en la historia del cine (y encima ganó un Oscar). Mañana, 18,50, TCM.