Pablo Trapero es, probablemente, uno de los autores más consistentes del reciente cine argentino. En sus nueve largometrajes ha sabido combinar un manejo suntuoso y preciso de la cámara con la tensión humana de las historias que cuenta. La quietud podría parecer una película rara e intimista si se la compara con otras como Carancho, Elefante Blanco o El Clan. Pero contiene la misma tensión, la pulsión de algo terrible y larval que se esconde debajo de lo normal, el gran tema de su cine. Aquí el melodrama del reencuentro de dos hermanas en la casa paterna, luego de muchos años y bajo la mirada de una madre implacable (un trabajo genial de Graciela Borges), se va transformando en otra cosa más enrarecida y densa. Lo notable es que los personajes no son meras herramientas para empujar la trama, sino que el realizador logra verlas con suficiente empatía. Un film notable, un cambio de tono pero no de temas.

 

Título orginal: Ídem, Argentina, 2018. Duración: 117’. Dirección: Pablo Trapero. Intérpretes: Martina Gusmán, Bérenice Bejo, Graciela Borges, Joaquín Furriel, Edgar Ramírez. Calificación: Apta para mayores de 16 años.