Un "In Memoriam" poco igualitario y un poco olvidadizo y algo de política
En un largo fragmento que culminó con Barbra Streisand cantando se recordó a quienes se fueron en 2025... excepto Brigitte Bardot. Jimmy Kimmel habló e hizo hablar de Trump.
"Las películas de mi amigo Rob duran toda la vida porque están hechas de todo lo que nos hace reír y emocionarnos", dijo Billy Crystal -protagonista de Cuando Harry conoció a Sally- en el homenaje, sentido y perfecto, a Rob Reiner, y cerró con un "amigo, sí que nos divertimos en Castle Rock" (la productora de Reiner). Quizás el momento más sinceramente emotivo de los Oscar, rematado con la presencia en el escenario de muchas de las estrellas que trabajaron con el realizador (Meg Ryan, Kathy Bates, John Cusack, Cary Elwes y Annette Bening... faltaron Cruise y Nicholson, una pena).
A eso siguió el monumental In Memoriam, que incluyó a Terence Stamp, Claudia Cardinale, Lalo Schifrin, Catherine O'Hara y Diane Keaton. Increíblemente, el segmento hizo un aparte dedicado a actrices (comentado por Rachel McAdams); interesante también que se habló de cuán activistas habían sido algunos de esos personajes. Luego hubo más In Memoriam -que culminó con Val Kilmer, Robert Duvall y Robert Redford- y habló Barbra Streisand. Más allá de que se olvidaron de Brigitte Bardot, igual que el año pasado se olvidaron de Alain Delon, se nota que para Hollywood ni siquiera la muerte iguala. Barbra también destacó lo político de Redford, aunque todos vamos a recordar más El Golpe. Sí, Barbra cantó, también, "The Way We Were". Cliché bajo el cinturón.
Menos mal que luego apareció Sigourney Weaver para presentar el Oscar al Diseño de Producción (que no es sólo el decorado: tiene que ver con cómo se puede filmar lo que se debe filmar), junto con Pedro Pascal y un gag con "Baby Yoda", que enmarcó el premio -otro- para Frankenstein. Ambos presentaron también el premio a los Mejores Efectos Especiales, que fue para Avatar: Fuego y cenizas, el sexto premio para la saga.
Luego vino el primer discurso político, el de Jimmy Kimmel, despedido de CBS, que presentó los premios a documental con un "sabemos que hay países que no respetan la libertad de expresión: Corea del Norte y CBS". El premio al Mejor corto fue para All the Empty Rooms, sobre jóvenes víctimas de tiroteos escolares, y en la entrega la madre de una víctima llamó a la reflexión sobre el control de armas. Entonces Kimmel ironizó contra Trump porque "va a enojarse, su mujer no está nominada", aludiendo a la película Melania. El premio fue para Mr. Nobody Against Putin, cuyo director fue aplaudido cuando dijo que lo que pasa en Rusia es lo que sucede cuando los oligarcas dominan la comunicación.

